Parar la pelota. La tensión va subiendo mientras los minutos van acortando las distancias para llegar a la hora 18 del día 4 del mes de julio del año 2026.
La Selección paraguaya tendrá otra cita con la historia, 16 años después, buscando tumbar a otra de las grandes selecciones de este mundial.
Todo este contexto genera un tsunami de emociones, expectativas y ansiedad a flor de piel, sensaciones de las cuáles los niños no están aislados. Más aún en un país donde el fútbol es casi una religión.
El doctor Robert Nuñez, pediatra del Policlínico Municipal de Asunción, ha puesto la mirada sobre el ambiente actual y “sin ánimo alguno de ser aguafiestas, sino llamar a la conciencia”, dice, analiza el momento y lanza sugerencias para los cuidados de la integridad mental y física de los pequeños fanáticos.
Nuñez resaltó que la euforia desatada a raíz de los logros del combinado nacional sirva también para que los niños vuelvan a reencontrarse con el sentimiento de patriotismo en las escuelas. Sin embargo, considera también prudente hablar con ellos sobre la otra cara de una competición.
“Creo también que tenemos que hablar con ellos, con los más chicos por lo menos, para evitar un poco la frustración. El ganar o perder, ambas probabilidades se pueden dar. No está en manos de ellos. Y es poder manejar un poco esa frustración y nosotros mismos saber manejarla”.
Con tanta pasión desbordada, suele perderse el norte de la cordura y la noción de lo que pasa alrededor. Por eso recalca que los padres y los adultos mayores deben ser los primeros en llevar adelante ese trabajo de contención con los niños y adolescentes. Oprimir el botón de emergencia de la contención para cuidarlos.
La concentración y la mirada sobre todo a los niños pequeños debe estar muy presente sobre todo en los hogares que cuentan con piscinas, ductos de aire, balcón o cualquier espacio que pueda representar un grave riesgo para la seguridad de los menores.
También hace hincapié en las celebraciones, donde los niños viajan de manera peligrosa en los vehículos.
Recordó el caso del video viralizado de un casi adolescente, que iba en el frente de un camión.
Nuñez mencionó que no está de más, en este entorno de celebración, insistir en la prevención del uso de petardos y el peligro de las balas perdidas.
También pidió a los padres que irán a la calle Palma a ver el partido con sus hijos, cuidarlos en medio de la multitud que estará el sábado.
Oportunidades para elevar el autoestima
Agregó que este es un buen momento no solamente para vibrar por un partido de fútbol. También puede aprovecharse la ocasión para hacerles saber a los niños que Paraguay tiene una historia de independencia y que debemos de ser orgullosos de mostrarnos no solamente en el deporte, sino que también los paraguayos pueden destacarse en otras actividades.
“Creo que va a ayudar mucho esto a que nuestra autoestima aumente, a que tengamos una estima que corresponde a no achicarnos mucho. Creo que los chicos tendrían que tener la oportunidad de ir al exterior y no achicarse frente a nadie, porque capacidades todos tenemos”, puntualizó.