20 feb. 2024

Pareciera ser que “todo está fríamente calculado”

La semana pasada estuvo marcada por varios hechos locales e internacionales que están cambiando totalmente el panorama y las perspectivas de lo que inicialmente se había estimado para el 2022.

Los nuevos hechos sacuden la estantería tanto a nivel político como económico y los analistas tendrán que revisar nuevamente sus proyecciones y previsiones para alertar a la población de lo que se viene en lo resta del año.

Como diría el personaje humorístico de la TV, El Chapulín Colorado, “todos los movimientos están fríamente calculados” y otra frase más que actual sería “lo sospeché desde un principio”.

Cuando por fin las autoridades sanitarias anunciaban que la pandemia del Covid 19 entraba en franco retroceso y que precisamente a finales de febrero e inicios de marzo lo casos de contagio y el número de fallecidos llegarían a niveles mínimos, se inicia el conflicto ruso-ucraniano, que si bien pareciera ser un conflicto lejano tiene impactos directos e indirectos en la economía local.

Efectivamente, apenas se supo de la invasión rusa a Ucrania subió el precio del petróleo por arriba de los 100 dólares el barril. Esto movilizó a las autoridades del Gobierno y a los empresarios a fin de encontrar alguna fórmula que ayudará a minimizar el impacto. No obstante, el precio de todos los combustibles suben desde mañana 500 guaraníes por litro.

Los automovilistas, en una búsqueda casi desesperada por encontrar combustibles más baratos, realizan viajes en caravana a las ciudades fronterizas con Argentina para comprar nafta y gasoil más baratos, pese a que la compra de vendedores informales tiene sus riesgos.

Para muchos el levantamiento de las medidas restrictivas implicaba la recuperación de las actividades económicas y podían aspirar nuevamente a la reactivación de los negocios y emprendimientos.

Sin embargo, los últimos sucesos generan de nuevo incertidumbre de hacia dónde va la economía mundial y por sobre cómo afecta los negocios locales.

Uno de los sectores sensiblemente afectados por la situación es el de la exportación de carne. Rusia es el segundo mayor comprador de carne paraguaya y según adelantaron los directivos de la Cámara Paraguaya de la Carne, los envíos a ese mercado se suspenden debido a las dificultades para realizar las transferencias bancarias.

Es probable que los envíos de soja a ese mercado también se vean limitados o suspendidos.

Esta semana también el país fue sacudido por el operativo A Ultranza Paraguay, en donde se apunta a desmantelar una esquema que se dedicaba al lavado de dinero proveniente del tráfico de cocaína.

Todo estos hechos se desarrollaron justo en coincidencia con la llegada del nuevo embajador de los Estados Unidos en Paraguay.

El golpe ocasionado a estas organizaciones delictivas también afecta el movimiento comercial, esto considerando que para el blanqueo del dinero realizan grandes inversiones inmobiliarias, compras de vehículos, equipos y generan una importante ocupación de mano de obra para poner en funcionamiento las empresas utilizadas con miras la legalización del dinero.

Para los analistas económicos, el pesimismo va en aumento en cuanto a cómo le ira a la economía paraguaya con un escenario cambiante y cada vez menos favorable.

Se anuncia un encarecimiento de los productos de canasta básica, lo cual implica una mayor inflación. Dicho en otras palabras, los jefes de hogares podrán comprar menos cosas con la misma cantidad de dinero.

Se espera también un aumento en la cotización del dólar, uno por el conflicto bélico ruso-ucraniano y en segundo lugar por un menor ingreso de divisas al país. Es probable que se den nuevos aumentos en el precio de combustibles. El Gobierno debe extremar esfuerzo para evitar mayores impactos en los fletes y el transporte público de pasajeros.

Por de pronto, hago una pregunta: ¿Y ahora , quién podrá ayudarnos? Espero que aparezca pronto ¡el Chapulín Colorado!