La droga estaba oculta en un compartimiento acondicionado dentro del tanque de combustible del tracto camión.
El procedimiento se llevó a cabo en el kilómetro 146 de la ruta, cuando agentes especializados con perros detectores inspeccionaron el tractocamión que transportaba una carga de trigo y que, según la documentación presentada, tenía como destino la ciudad de Curitiba.
Durante la verificación, los canes antidrogas marcaron la zona de los tanques de combustible, lo que llevó a los agentes a realizar una inspección más minuciosa del vehículo.
Tras desmontar parte de la estructura, los policías localizaron un compartimiento oculto en el que estaban escondidos 298 kilos de cocaína, distribuidos en numerosos paquetes.
El conductor fue detenido en el lugar y trasladado a la sede de la Policía Federal en Curitiba, donde quedó a disposición de las autoridades y deberá responder por el presunto hecho punible de tráfico de drogas.
De acuerdo con la información proporcionada por el propio detenido a los investigadores, el cargamento ilícito tenía como destino final el estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil.
La incautación se produjo en el marco de los controles permanentes que la PRF realiza sobre la BR-277, una de las principales rutas utilizadas para el transporte de cargas y considerada estratégica en el combate al tráfico internacional de drogas procedentes de la región de la Triple Frontera.