Según gremios como la Asociación de Profesionales de la Construcción (AProCons), y la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei), la obra pública encara obstáculos por la falta de pagos y el limitado presupuesto.
En cuanto a las perspectivas para 2026, “los gremios identifican como principales desafíos la regularización de los pagos públicos y la necesidad de garantizar previsibilidad financiera, mejorar la eficiencia en la ejecución de la infraestructura pública mediante una planificación más realista y un uso más efectivo del presupuesto”. Además, apuntan que se debe “fortalecer la seguridad jurídica en contrataciones y licitaciones y reducir la burocracia y los costos”.
“También señalan como retos mejorar el acceso al crédito hipotecario e impulsar la formación técnica continua y la digitalización del sector, con la incorporación de estándares claros de metodología BIM, interoperabilidad y trazabilidad”, según señalaron en un informe de prensa.
Si bien las obras de infraestructura pública se vieron afectadas por los atrasos en los pagos a las empresas contratistas y la baja ejecución presupuestaria, “de forma paralela el sector privado mantuvo el dinamismo en la industria de la construcción, impulsado por la estabilidad macroeconómica, mejores condiciones de financiamiento y, principalmente, la obtención del grado de inversión”, sostuvo la vicepresidenta de la AProCons, arquitecta Montserrat Subirachs.
En el mismo sentido, el presidente de la Capadei, ingeniero Raúl Constantino, indicó que la construcción privada registró un crecimiento sólido en inversión y empleo, especialmente en desarrollos inmobiliarios urbanos, proyectos industriales y obras vinculadas a la logística y los servicios. Este desempeño fue acompañado “por un mayor movimiento en toda la cadena productiva, desde proveedores de materiales hasta servicios profesionales”.
Más. Ambos gremios coincidieron en que el grado de inversión tuvo un impacto positivo inmediato, al mejorar la percepción de riesgo país y reactivar el interés de capitales extranjeros, además de facilitar evaluaciones de proyectos que anteriormente no lograban avanzar. No obstante, advirtieron que este escenario favorable no garantiza por sí solo una llegada masiva de inversiones si no se fortalecen la seguridad jurídica y el cumplimiento del Estado en materia contractual y de pagos.
“Para que la confianza se convierta en inversión real, Paraguay debe fortalecer su institucionalidad, mejorar la planificación y ejecución de proyectos públicos y reducir la incertidumbre fiscal (...). Si el país logra consolidar estas condiciones, un segundo grado de inversión multiplicaría significativamente la llegada de capitales”, detalló Subirachs.
Año será clave para consolidar inversión en infraestructura
El sector vial también plantea que el próximo año será determinante para consolidar la inversión en infraestructura y sostener el impulso de este año. Según la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), el ritmo sostenido de adjudicaciones de contratos públicos y la ejecución de corredores viales, puentes y sistemas de saneamiento generaron empleo y mayor capacidad instalada, pero la brecha de infraestructura sigue siendo amplia y exige inversiones continuas. El gremio, en un comunicado, señaló que es necesario “asegurar la continuidad presupuestaria de las obras en curso para evitar paralizaciones y atraer capital privado y acompañar el desarrollo de sectores estratégicos”.