Rodrigo Javier Benítez Martínez, de 31 años, fue ordenado sacerdote tras haber decidido consagrar su vida al servicio de Dios. El nuevo presbítero es hijo de César Benítez y Filomena Martínez y es ampliamente apreciado en el ámbito local.
La celebración fue presidida por monseñor Gabriel Escobar, obispo del Vicariato del Chaco, y contó con la participación de numerosos fieles, familiares y amigos que colmaron el templo, acompañando con alegría este importante momento.
El sacerdote recién ordenado eligió como lema de su ministerio la frase: “¿Quién como Dios? Nadie como Dios”, reflejando su compromiso espiritual y vocacional.
La ordenación fue considerada un acontecimiento significativo para la Iglesia y para la ciudad de Concepción, que suma un nuevo servidor al trabajo pastoral y religioso de la comunidad.