El ex integrante de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) José Altamirano analizó en diálogo con Momumental 1080 AM la polémica reunión que mantuvieron seis ministros del máximo tribunal con el presidente de la República, Santiago Peña, en un encuentro que permaneció en secreto durante una semana y que luego fue confirmado por varios de ellos. También persisten las dudas sobre la participación del ex presidente Horacio Cartes, actual titular del Partido Colorado, ya que nadie la desmintió.
Altamirano sostuvo que este tipo de encuentros forman parte de la “fase gubernativa” de la Corte. Es decir, tareas administrativas y de coordinación institucional, diferentes de la función jurisdiccional. “Es una gestión que yo siempre he propiciado. El ministro de la Corte es parte del Gobierno. Por eso, su mandato es de cinco años”, afirmó.
Para el ex ministro, la reunión en sí misma no constituye una irregularidad.
“Pero esta es una reunión normal y además han concurrido seis. No puede considerarse que sea precisamente una reunión secreta. Secreta probablemente es por el hecho de que no se ha accedido a la información. ¿Pero por qué se tendría que dar la información cuando se trata de una reunión de poderes en la que se puede tratar temas más diversos? Y, yo no creo, no me asiste a ningún tipo de sospecha más que el hecho normal de que habitualmente se procede de esta manera y no sé, no lo veo demasiado condenable”, expresó.
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“Pero sí hubo una falencia. Las agendas deben ser abiertas, comunicadas y programadas adecuadamente”, acotó.
Observó que la sociedad que es tan desconfiada y tiene legitimidad en desconfiar. “Pero existe tal presupuesto que todo el mundo ya desconfía de todo. De todo. Porque no hay una confiabilidad en los actos y entonces, todo el mundo quiere esconder sus actos. Hay una cobardía en el ejercicio de la función”.
Duda sobre los ministros ausentes
La ausencia de los ministros Víctor Ríos y Manuel Ramírez Candia también generó controversia. Ríos afirmó en plena sesión que no fue invitado, a lo que el presidente de la Corte respondió que no pudieron hacerle llegar la información porque fue sobre la hora y porque Ríos se encontraba indispuesto.
Altamirano evitó inclinarse por una versión: “No sé si realmente no fueron invitados. No quiero ser tan ingenuo en creer todos los relatos”. Añadió que también podría tratarse de decisiones personales. “Es legítimo decir: No voy”, reforzó.
También recordó las tensiones internas en el Poder Judicial: “No es fácil manejar un colectivo de nueve personas”, agregó al respecto.
Sostuvo que hubo un “desliz en la organización” y “hubiera sido un evento absolutamente transparente, en cualquier lugar: Congreso, Palacio o Mburuvicha Róga, pero con transparencia”.
Reconoció que los ministros de la Corte reciben presiones, llamadas e invitaciones de distintos sectores y deben administrar esas situaciones con madurez. “Se reciben llamadas de todas partes. Uno tiene que enfrentar temas delicados”, afirmó.
Consideró que lo ocurrido debe servir como advertencia: “Es bueno que se haga este análisis para corregir falencias. Tenemos que ser servidores confiables para nuestra sociedad”.