La decisión de los movimientos y partidos políticos de buscar impulsar candidaturas con figuras que tienen destaque por fuera de la política convencional está cada vez más instalada y eso se debería a la falta de depuración en los cuadros políticos y una crisis de representación.
Figuras del fútbol, el arte, el emprendurismo, la música, el canto, aparecen en las próximas elecciones municipales con altas chances de ocupar espacios de representación.
Asunción, Luque, San Lorenzo, tres de las mayores ciudades del país, obviamente, encabezada por Capital, tienen en sus listas de concejales a personas con visibilidad mediática propias de su oficio y otros rasgos que toman en cuenta los sectores políticos par identificar a su candidato.
No obstante, según los analistas, la aparición de outsiders no garantiza calidad de gestión, aunque sí reconocen que su atractivo radica en que es de fácil posicionamiento y desde otro punto de vista, la gente está expectante de rostros nuevos, hartos de la política tradicional.
No garantiza gestión. Según el sociólogo Henrique Ferreira, si bien existen condiciones para la proliferación de outsiders, lo fundamental para ellos es “partidos sin estructuras arraigadas en las comunidades, un sentido común de que ‘los partidos son malos’ construidos desde los medios de comunicación, y un bajo nivel participativo en política en las comunidades, para los partidos se convierte en necesidad captar votos con menor costo y al carecer de estructura se recuestan en un outsider, refirió.
Para él, el outsider de por sí no garantiza gestión porque, según su perspectiva, “un factor común entre los outsiders es la falta de experiencia organizativa, partidaria y política, características que incluso son valoradas mediáticamente como positivas, sin embargo no lo son, y si ni siquiera estuviste en una comisión vecinal difícilmente sepas lidiar con las complejidades de la política institucional”, manifestó.
Añadió que “artistas, músicos, deportistas reivindican un espacio y no hay ni un problema en que lo reclamen, la cuestión es ¿qué artistas, qué músicos, qué deportistas? La política institucional paraguaya está tocando niveles de deterioro expresivos y este Parlamento es un indicador. Se volvió una cualidad superlativa aquí ser conocido, a la hora de confeccionar las listas... y no que tengan experiencia”, indicó.
También sostuvo que a los partidos tradicionales que con sus recursos cooptados del Estado a través de la clientela y los contratos les es fácil la vida partidaria y ahí se dirimen candidaturas.
“La culpa no es de los partidos, el Partido Colorado tendría ese problema si no tuviera la ocupación casi total del aparato de Estado o el acceso irrestricto a licitaciones”, dijo.
Terreno fértil “El escenario presenta tanto figuras con trayectoria en la arena política como nuevos actores que incursionan por primera vez en este ámbito, comúnmente denominados outsiders. La incorporación de estas figuras suele responder a su posicionamiento previo en la opinión pública, es decir, al reconocimiento de su marca personal. No obstante, este posicionamiento no garantiza necesariamente que dichos perfiles se correspondan con los arquetipos o atributos que el electorado imagina o espera de un candidato ideal. Para determinar con mayor precisión estas expectativas ciudadanas resulta imprescindible realizar estudios cualitativos que analicen la coyuntura local y el imaginario político del electorado. En Paraguay, la decisión es más intuitiva que estratégica”, sostuvo la politóloga Selva Castiñeira.
Dijo que “según estudios de la consultora Plaza Datos, se identifica una tendencia clara en la ciudadanía: La demanda de nuevos rostros en el escenario político, particularmente en los municipios”. Cree que la gente está harta y eso da oportunidades a caras nuevas. “Esta expectativa se ve reforzada por el deterioro de la confianza pública generado a partir de la última administración municipal de la capital”, sentenció.
Varios se instalaron en la política
En las últimas dos décadas la cambiante política paraguaya dio paso a la irrupción de varias figuras venidas de distintos ámbitos y que no estaban directamente involucrados en política.
Así, en 2008, el ex presidente de la República, Fernando Lugo fue electo mediante la Alianza Patriótica para el Cambio, llegó a ocupar el Palacio de López poniendo fin a casi 60 años de gobiernos colorados ininterrumpidos, incluyendo la larga dictadura de Alfredo Stroessner.
Del mismo modo, y posterior a la salida de Lugo y luego de un breve mandato de Federico Franco, llegó otro outsider en este caso impulsado por el Partido Colorado. Horacio Cartes, presentado en esa oportunidad como brillante y exitoso empresario arrasó en las elecciones y recuperó par a la ANR la presidencia en 2023.
- El ex intendente Mario Ferreiro, conocido hombre de medios, llegó a la intendencia de Asunción en 2015, y se anota como otro caso de outsider en política que llegó a ganar.
- No hay problema que outsiders reclamen espacios. La cuestión es ¿qué artistas, qué músicos, qué deportistas? Henrique Ferreira,sociólogo.
- La incorporación de estas figuras responde a su posicionamiento previo en la opinión pública, es decir, su marca. Selva Castiñeira,politóloga.