La ONU negocia con el Gobierno de Estados Unidos para poder ingresar combustible a Cuba con “fines humanitarios”, en medio del bloqueo petrolero de facto que Washington aplica a la isla, afirmó el lunes el representante de ONU en La Habana, Francisco Pichón.
Estados Unidos, que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en Cuba, aplica una política de máxima presión sobre La Habana. Ningún barco cargado de combustible ha entrado oficialmente en Cuba desde hace dos meses.
Existen “intercambios entre nuestros colegas de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios y el Gobierno de Estados Unidos para asegurar que se puede acceder a combustible para fines humanitarios”, declaró Pichón.
“Cuando digo con fines humanitarios me refiero a combustible para nuestras operaciones de respuesta a la emergencia (...)” y “para garantizar los servicios vitales en estos centros de atención a personas y grupos vulnerables”, aseguró Pichón, quien subraya que el acceso a este recurso por parte de las agencias de la ONU está “muy racionado” debido a la crisis.
“La viabilidad operativa de esta respuesta nuestra cómo el Sistema de Naciones Unidas depende de acceso a energía y a combustible” y “en este momento está siendo comprometida”, consideró.
La crisis energética en la isla de 9,6 millones de habitantes se agravó después de la captura, por las fuerzas estadounidenses, del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero y el brusco cierre de los envíos de combustible desde Caracas, principal proveedor de carburante de la isla durante los últimos 25 años. EEUU invoca la “amenaza excepcional” que representa la isla situada a 150 kilómetros de Florida. AFP