06 mar. 2026

Mili, la perra polizona que “trabaja” en Panamá tras cruzar el Atlántico

Después de abrir los sellos de un contenedor que volvió vacío en un buque desde España, los trabajadores de un puerto en el Atlántico de Panamá hallaron dentro a una cachorra famélica y milagrosamente viva. Habían pasado cuarenta días.

PANAMA-SPAIN-SHIP-CONTAINER-AIRPORT-DOG_36080972.jpg

Cuando encontraron a la perra en Panamá pesaba solamente 4 kilos. Tras cuidados y cariños, la can Mili pesa actualmente 12,2 kilos y sus condiciones son óptimas. Foto: Luis Acosta (AFP).

El contenedor salió de Algeciras, en Andalucía, cruzó el océano y llegó a la terminal internacional de Manzanillo en Colón, Panamá, el 31 de diciembre de 2021, tras 20 días de viaje. Como es habitual, los contenedores vacíos se colocaron en un patio, bajo el fuerte calor y la lluvia del Caribe.

Otros 20 días más tarde, cuando el contenedor iba a ser trasladado del puerto, fue abierto por operarios. En ese momento descubrieron a una perra menuda y mestiza, color caramelo, enjuta, deshidratada y lastimada, de aproximadamente un año.

5304964-Libre-1788303316_embed

Foto: Luis Acosta (AFP).

“No nos explicamos cómo entró ni cómo no se detectó. Es una historia de una heroína. Porque un animalito que esté cuarenta días dentro de un contenedor, sin agua, sin alimento, ¿cómo luchó por su vida?”, comentó Cecilia de Escobar, directora nacional de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).

“Una de las áreas del contenedor estaba corroída, y allí se descubrió que había un pequeño orificio. Asumimos que ella con su patita abrió un huequito por donde tomaba el agua de la lluvia” que cayó tanto en el trayecto como durante la permanencia del contenedor en el patio, explicó.

Recuperación de “Mili”

La cachorra fue trasladada a Ciudad de Panamá y atendida por veterinarios y especialistas de la dirección de Cuarentena del MIDA.

Cuando llegó pesaba 4 kilos, explicó Hugo Turillazzi, veterinario y administrador de la Unidad Canina Agropecuaria de ese ministerio. Le colocaron suero y la estabilizaron.

El doctor cree que el animal quedó preso en el contenedor en buenas condiciones físicas y esas reservas corporales le permitieron aguantar. Pudo haberse hidratado tanto con agua de lluvia, con las gotas de condensación dentro del contenedor y hasta con sus propios orines.

“Es un milagro que el animalito haya podido sobrevivir tanto. Por eso le pusimos el nombre de Milagros, aunque la llamamos Mili de cariño, y como vino de España la llamamos Mili, la españolita”.

Tras cuidados y cariños, Mili pesa actualmente 12,2 kilos y sus condiciones son óptimas.

Un “escáner” de cuatro patas

Durante los cinco meses posteriores a su hallazgo, Mili hizo su recuperación y ambientación en la Unidad Canina Agropecuaria del MIDA.

Los perros de este escuadrón trabajan en el aeropuerto internacional de Tocumen de la capital, y su labor es detectar alimentos frescos en el equipaje de pasajeros, que eventualmente pudieran traer plagas que afecten la producción local.

5304966-Libre-1672256244_embed

Foto: Luis Acosta (AFP).

Mili aprendió allí a detectar olores de frutas y legumbres y hace una semana empezó a trabajar, “con buenos resultados”. Cada vez que detecta un equipaje sospechoso, rasquetea la maleta y se sienta al lado de ella, señalándola y esperando recompensa.

“Mili cumple con las cuatro características básicas que debe tener un canino para integrar la unidad: Amable, dócil con las personas, buen apetito y juguetona”, señala el entrenador canino, Edgardo Aguirre.

“Nosotros dijimos: Esta perrita tiene potencial, puede llegar a hacer buenos decomisos, más el añadido de su historia, excelente”, agregó.

Hábilmente, Mili se pasea por entre las maletas hasta detectar la sospechosa. En el aeropuerto ya logró bloquear equipaje con granos, frutas y embutidos. Ahora está siendo entrenada para detectar al caracol gigante africano, una especie que puede afectar la agricultura.

“Es un escáner que no cuesta mucho, solo el alimento y el cariño que le damos, y tiene alta confiabilidad”, consideró el veterinario Turillazzi.

Ahora es Mili quien le da la mano a quienes la rescataron. Así lo cree la directora Cecilia de Escobar: “Se dice que todo el mundo tiene un propósito en la vida, y siento que el propósito de Mili es haber sido adoptada como panameña y brindar un gran servicio a nuestro país”.

Más contenido de esta sección
Una presencia inusual sorprendió en la mañana de este jueves a la comunidad de la Parroquia María Auxiliadora de los padres salesianos de Concepción, cuando un aguara’i apareció en el patio del templo.
Los investigadores descubren un secreto detrás del relincho de los caballos: silban a la vez que ‘cantan’. Es así que el relincho de un caballo se compone de dos frecuencias muy diferentes que puede emitir al combinar a la vez un silbido a través de la laringe con una vibración de las cuerdas vocales, como hacen los humanos al cantar.
Un perrito que cayó en un pozo y permaneció atrapado por más de un día fue rescatado en Ypané gracias al trabajo de los bomberos voluntarios de la ciudad.
A través de sus redes sociales, la Organización Olfateando Huellas informó este domingo que Canela, la perrita que perdió su mandíbula a causa de la explosión de un cebollón, en Areguá, Departamento Central, ya está con su familia temporal, a la espera de su cirugía de mandíbula.
Un aguara’í fue visto entre la vegetación del Parque Guasu Metropolitano de Asunción. En las últimas semanas también se dieron avistamientos de una kuriju enorme, una ñacanina y un tierno lobope.
Una nutria (Lontra longicaudis), conocida como lobope o lobito de río, fue vista por el Parque Guasu Metropolitano de Asunción.