Este martes el cambio del dólar cayó entre G. 5.920 y G. 5.930 a la venta, lo que representa una nueva caída comparada con los valores (alrededor de G. 6.000) en los que había cerrado la semana pasada. Este precio se contrapone a las estimaciones de algunos sectores que señalan que el dólar debería estar más caro.
En ese sentido, el presidente de la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay (Cispy), Carlos Mangabeira, sostuvo que el guaraní se apreció alrededor del 25% frente al dólar en un año, mientras que el promedio de las principales monedas se fortaleció cerca del 10%.
Advirtió que la fuerte apreciación afecta a exportadores, industrias y desarrolladores inmobiliarios, además de favorecer el ingreso de productos brasileños y reducir el valor en guaraníes de las recaudaciones aduaneras.
El presidente de la Cispy indicó que el tipo de cambio actual genera una distorsión en la economía paraguaya y estimó que el dólar debería ubicarse entre G. 6.300 y G. 6.600, frente a los niveles cercanos a G. 5.900 registrados actualmente.
Según explicó, la apreciación del guaraní fue muy superior a la registrada por las principales monedas del mundo. Mientras que el promedio de las 20 principales monedas habría registrado una apreciación cercana al 10% frente al dólar en el último año, Mangabeira señaló que el guaraní se fortaleció alrededor del 25%.
“Nosotros tendríamos, a mi criterio, que estar en un dólar que tendría que estar entre 6.300 y 6.600”, afirmó.
A su entender, esta diferencia evidencia que el guaraní se encuentra demasiado apreciado y que la situación eventualmente deberá corregirse. Consideró que, si no ocurre durante 2026, el ajuste podría darse en 2027.
Mangabeira recordó que el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino el mercado cuando el dólar alcanzó niveles cercanos a G. 8.000, con el objetivo de evitar que la cotización permaneciera en un nivel que consideraba artificialmente elevado.
En ese sentido, planteó que, si actualmente el dólar se encuentra artificialmente bajo, la autoridad monetaria también podría intervenir para darle un impulso al alza y permitir posteriormente que el mercado determine su nivel.
“Si hoy no hay fundamento para que esté en G. 5.900, debería intervenir para que eso se corrija y encuentre su nivel de G. 6.100, más o menos, G. 6.100, G. 6.200, y luego el mercado lo ubique donde tenga que ubicarlo”, sostuvo.
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El principal impacto de la apreciación del guaraní, según Mangabeira, recae sobre el sector exportador. Entre los afectados mencionó a las industrias manufactureras, los exportadores de carne y las empresas vinculadas a la producción y transformación de productos agrícolas.
El problema radica en que los ingresos de estas actividades están vinculados al dólar, mientras que una parte importante de sus costos se expresa en guaraníes. Una caída pronunciada del tipo de cambio reduce así el valor local de los ingresos obtenidos por las exportaciones y no se limita a las empresas que venden al exterior. También alcanza a sectores como la construcción y los desarrolladores inmobiliarios.
Como ejemplo, mencionó a un desarrollador que vendió departamentos en pozo cuando el dólar se encontraba en torno a G. 8.000 y posteriormente debe ejecutar la obra con un tipo de cambio cercano a G. 5.900. “No hay forma de que ese proyecto gane dinero”, afirmó.
El impacto también podría trasladarse a las nuevas inversiones. Mangabeira explicó que los proyectos que ya fueron vendidos deben ejecutarse, pero la situación cambiaria puede afectar la decisión de iniciar nuevas obras o ampliar inversiones.
En el caso de la industria exportadora, advirtió que una menor rentabilidad podría traducirse en una reducción de las inversiones, cuyos efectos sobre la capacidad productiva no necesariamente se observarían de inmediato.
“Esa falta de inversión no la va a sentir en la producción del 2026, la va a sentir en la producción del 2028, 2029”, señaló.
Guaraní fuerte favorece productos brasileños
Otro de los efectos que destacó es la pérdida de competitividad de la producción paraguaya frente a los productos brasileños.
Mangabeira comparó la evolución del guaraní con el real brasileño y señaló que, mientras el real se habría apreciado alrededor del 7% frente al dólar en el último año, el guaraní lo hizo cerca del 25%.
Esto implica, según explicó, un mayor poder adquisitivo del guaraní frente al real y hace que determinados productos brasileños resulten relativamente más baratos para los consumidores paraguayos.
El titular de la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay vinculó esta situación con la presión que enfrenta la producción nacional por el ingreso de productos de contrabando, particularmente en sectores como el porcino.
A su criterio, las consecuencias de la apreciación cambiaria no necesariamente se manifiestan de forma inmediata. La menor inversión, por ejemplo, podría traducirse en una menor capacidad productiva varios años después.
Más dólares ingresaron en nuestra economía pequeña
Mangabeira atribuyó la fuerte apreciación del guaraní a la combinación de varios factores que incrementaron la entrada de divisas a una economía relativamente pequeña.
Entre ellos mencionó el aumento de la inversión extranjera, una buena cosecha de soja y el desempeño de las exportaciones del sector agropecuario, además de las emisiones de bonos en guaraníes y el mayor movimiento del comercio fronterizo.
A esto sumó el efecto de la intervención del BCP registrada el año pasado, cuando la cotización del dólar se encontraba en niveles elevados. “Se dieron todas las situaciones juntas”, resumió.
Según su análisis, la combinación de estos factores provocó una caída muy rápida del tipo de cambio, que en un año habría alcanzado aproximadamente el 25%. “Bajar 25% el tipo de cambio en un año es un número muy fuerte, que un sector lógicamente se te va a resentir en extremo, en este caso el exportador”, afirmó.
Mangabeira también señaló un efecto sobre las recaudaciones de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), particularmente en materia aduanera.
Explicó que los tributos vinculados a las importaciones tienen una relación directa con el valor de los productos importados y el tipo de cambio. Por lo tanto, una menor cotización del dólar implica que, aun cuando aumente el valor de las importaciones medido en dólares, su conversión a guaraníes puede generar un menor crecimiento de la recaudación.
A esto agregó una diferencia entre el tipo de cambio utilizado para la elaboración del Presupuesto General de la Nación y la cotización efectiva del mercado. Según mencionó, el presupuesto se construyó con una referencia de G. 6.400 por dólar, mientras que la cotización actual se encuentra alrededor de G. 5.900. “Para cubrir el presupuesto de gasto de la nación, vos hoy necesitás muchos más dólares”, sostuvo.
Para Mangabeira, la discusión cambiaria no debería limitarse a determinar quiénes ganan o pierden con un dólar más alto o más bajo, sino que debería centrarse en evaluar las distorsiones que una variación de esta magnitud genera en los distintos sectores de la economía.