17 sept 2026

Advierten de distorsión en la economía por tipo de cambio

Fluctuación del tipo de cambio a la venta en la segunda semana de septiembre del 2026_69605242.png

El cambio del dólar cayó entre G. 5.920 y G. 5.930 a la venta, lo que representa una nueva caída comparada con los valores (alrededor de G. 6.000) en los que había cerrado la semana pasada. Este precio se contrapone a las estimaciones de algunos sectores que señalan que el dólar debería estar más caro.

En ese sentido, el presidente de la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay (Cispy), Carlos Mangabeira, sostuvo que el guaraní se apreció alrededor de 25% frente al dólar en un año, mientras que el promedio de las principales monedas se fortaleció cerca de 10%.

Advirtió que la fuerte apreciación afecta a exportadores, industrias y desarrolladores inmobiliarios, además de favorecer el ingreso de productos brasileños y reducir el valor en guaraníes de las recaudaciones aduaneras.

El titular del Cispy indicó que el tipo de cambio actual genera una distorsión en la economía paraguaya y estimó que el dólar debería ubicarse entre G. 6.300 y G. 6.600, frente a los niveles cercanos a G. 5.900 registrados actualmente.

Según explicó, la apreciación del guaraní fue muy superior a la registrada por las principales monedas del mundo. Mientras que el promedio de las 20 principales monedas habría registrado una apreciación cercana al 10% frente al dólar en el último año, Mangabeira señaló que el guaraní se fortaleció alrededor de 25%.

“Nosotros tendríamos, a mi criterio, que estar en un dólar que tendría que estar entre 6.300 y 6.600”, afirmó.

A su entender, esta diferencia evidencia que el guaraní se encuentra demasiado apreciado y que la situación eventualmente deberá corregirse. Consideró que, si no ocurre durante 2026, el ajuste podría darse en 2027.

Intervención. Mangabeira recordó que el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino el mercado cuando el dólar alcanzó niveles cercanos a G. 8.000, con el objetivo de evitar que la cotización permaneciera en un nivel que consideraba artificialmente elevado.

En ese sentido, planteó que, si actualmente el dólar se encuentra artificialmente bajo, la autoridad monetaria también podría intervenir para darle un impulso al alza y permitir posteriormente que el mercado determine su nivel.

“Si hoy no hay fundamento para que esté en G. 5.900, debería intervenir para que eso se corrija y encuentre su nivel de G. 6.100, más o menos, G. 6.100, G. 6.200, y luego el mercado lo ubique donde tenga que ubicarlo”, sostuvo.

El principal impacto de la apreciación del guaraní, según Mangabeira, recae sobre el sector exportador. Entre los afectados mencionó a las industrias manufactureras, los exportadores de carne y las empresas vinculadas a la producción y transformación de productos agrícolas.

El problema radica en que los ingresos de estas actividades están vinculados al dólar, mientras que una parte importante de sus costos se expresa en guaraníes. Una caída pronunciada del tipo de cambio reduce así el valor local de los ingresos obtenidos por las exportaciones.

Pero el efecto, según explicó, no se limita a las empresas que venden al exterior. También alcanza a sectores como la construcción y los desarrolladores inmobiliarios. Como ejemplo, mencionó a un desarrollador que vendió departamentos en pozo cuando el dólar se encontraba en torno a G. 8.000 y posteriormente debe ejecutar la obra con un tipo de cambio cercano a G. 5.900. “No hay forma que ese proyecto gane dinero”, afirmó.

El impacto también podría trasladarse a las nuevas inversiones. Mangabeira explicó que los proyectos que ya fueron vendidos deben ejecutarse, pero la situación cambiaria puede afectar la decisión de iniciar nuevas obras o ampliar inversiones.

En el caso de la industria exportadora, advirtió que una menor rentabilidad podría traducirse en una reducción de las inversiones, cuyos efectos sobre la capacidad productiva no necesariamente se observarían de inmediato.

“Esa falta de inversión no la va a sentir en la producción del 2026, la va a sentir en la producción del 2028, 2029”, señaló.

Guaraní fuerte favorece productos brasileños. Otro de los efectos que destacó es la pérdida de competitividad de la producción paraguaya frente a los productos brasileños.

Mangabeira comparó la evolución del guaraní con el real brasileño y señaló que, mientras el real se habría apreciado alrededor de 7% frente al dólar en el último año, el guaraní lo hizo cerca de 25%. Según explicó, un mayor poder adquisitivo del guaraní frente al real y hace que determinados productos brasileños resulten relativamente más baratos para los consumidores paraguayos.

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