El dólar podría dejar atrás parte de la fuerte caída que registró frente al guaraní, aunque sin que esto implique un cambio brusco en el mercado cambiario. Itaú espera que la moneda paraguaya mantenga su fortaleza, pero que el tipo de cambio se estabilice en los próximos meses.
En su último escenario macroeconómico para Paraguay, el banco revisó su proyección del dólar para el cierre de este año a G. 6.100, desde los G. 6.300 que había estimado anteriormente. Para finales de 2027, la previsión se ubica en G. 6.150.
La estimación supone una suba moderada respecto al nivel actual del dólar. Con una cotización cercana a G. 5.990, llegar a G. 6.100 representaría una variación de aproximadamente 1,8%.
Durante la presentación de las perspectivas económicas, el economista de Itaú BBA, Diego Ciongo, señaló que la entidad observa un cambio respecto a la dinámica de los últimos dos años.
“Nosotros vemos un cambio en esa tendencia”, explicó al ser consultado sobre si Paraguay podría volver a registrar una apreciación similar del guaraní durante el primer semestre.
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La expectativa del banco es que el tipo de cambio se comporte más estable en términos reales. Esto significa que no necesariamente continuará la fuerte apreciación de la moneda nacional observada anteriormente, sino que la evolución del tipo de cambio estaría más vinculada a la inflación paraguaya y a la inflación internacional.
¿Qué hizo caer al dólar?
Para Itaú, la fuerte apreciación del guaraní respondió a varios factores que terminaron teniendo un impacto mayor al previsto. Uno de los principales fue el desempeño de la producción agrícola. Las cosechas alcanzaron niveles superiores a las expectativas, generando mayores ingresos de divisas por exportaciones.
También fueron mayores de lo esperado los flujos destinados a activos paraguayos y a inversiones. A esto se sumó un debilitamiento del dólar a nivel global que fue más pronunciado de lo que Itaú había previsto.
El informe destaca particularmente el mejor desempeño de las exportaciones, sobre todo de la soja. Por este motivo, el banco redujo su estimación de déficit comercial para 2026 de USD 1.400 millones a USD 500 millones.
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Otro elemento que ayuda a explicar la fortaleza de la moneda paraguaya es el atractivo de los rendimientos en moneda local.
Itaú sostiene que las tasas de interés locales continúan favoreciendo estrategias de carry trade, contribuyendo a sostener la demanda por activos en guaraníes.
En este escenario, el banco espera que el Banco Central mantenga su tasa de política monetaria en 5,50% hasta finales de 2027, lo que considera compatible con una pausa prolongada en el ciclo monetario.
A nivel internacional, el economista jefe de Itaú Unibanco para América Latina, Andrés Pérez, señaló que existen factores que podrían favorecer al dólar en el corto plazo. Entre ellos mencionó las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Un eventual aumento de las tasas estadounidenses podría incentivar flujos de capital desde mercados emergentes hacia Estados Unidos y generar presión sobre las monedas emergentes. No obstante, Pérez indicó que esta situación sería principalmente coyuntural. En un horizonte más largo, señaló que el dólar viene perdiendo gradualmente participación como moneda de reserva, debido a que los bancos centrales están diversificando parte de sus reservas hacia otros activos líquidos.
Paraguay mantiene un escenario de fortaleza
La perspectiva cambiaria está acompañada por una visión positiva sobre la economía paraguaya. Itaú elevó de 4% a 4,5% su previsión de crecimiento del PIB para 2026, principalmente por un mayor arrastre estadístico y el buen desempeño de la cosecha de soja.
El banco mantiene además una proyección de 3,5% de inflación para el cierre del año y considera que los riesgos están sesgados a la baja, con la apreciación del guaraní ayudando a contener los precios.
Así, el escenario planteado por Itaú no apunta a un fuerte repunte del dólar, sino a una moderación de la caída y una estabilización del tipo de cambio. Desde los actuales niveles cercanos a G. 5.990, la entidad espera que el dólar termine el año en G. 6.100 y se ubique en G. 6.150 al cierre de 2027.