En la semana pasada el clima se convirtió en una tormenta perfecta. Esto fue así tanto en el ámbito nacional como en la esfera internacional, en lo político, económico y social. En lenguaje de los “centennials”, conocidos como generación Z, estamos viviendo en Mercurio retrógrado.
Es un momento de anomalías simultáneas. Policrisis. Durante esta fase, desde la perspectiva astrológica, que es la que interesa a los Z, abundan las confusiones y los malentendidos. Surgen fallos tecnológicos, con problemas en la concreción de cualquier proyecto y todo se vuelve encarajinado. El fenómeno es, en realidad, una simple ilusión óptica observada por los terráqueos. Parecería que la tierra se hace lenta y frena su marcha dando la impresión de que se adelanta a Mercurio y que este retrocede. Sucede tres veces al año, excepto en el Paraguay, donde todo se despeña a cada semana y ya no es una simple ilusión óptica que puede pasar incluso desapercibida. El quincho lo sabe y Bachi ya le pidió explicaciones al presidente sobre unos supuestos sobres. Qué tal. En la semana pasada, comenzando por el domingo, el TikTok venció a las cachiporras. La marcha de protesta de la Generación Z en contra del Gobierno fue un éxito total. El régimen autoritario que no satisface las necesidades económicas e infraestructurales de la población –que soporta la heladera vacía, la falta de transporte público, las enfermedades sin salud pública y la pobreza sin educación– debió bancarse la protesta que salió a las calles ejerciendo su derecho constitucional. Abajo expongo siete cuestiones que sirven de evidencias empíricas como consideraciones para tenerlas en cuenta.
Luego, los supuestos sobres de la mano de Luz Candado reaparecieron en escena. En esta vez con grabaciones de voz y aparentes conversaciones impresas de pantallas en las cuales se ordenan pagos en efectivo, dentro de sobres misteriosos por valores importantes, de productos de marca cuyas facturas eran fraguadas a un RUC que, repito, por las apariencias, no era el del verdadero pagador. “Todo dentro de las normas, nada irregular”, en las palabras del director de la DNIT. Es decir, sin tener nada a reclamar; suponemos que esto es de ahora en adelante, a cualquier paraguayo que maneje sus ingresos de valores robustos –gran parte en efectivo– probablemente no declarados, evitando deliberadamente las plataformas de pagos del sistema financiero formal para hacer sus compras, por fuera de cualquier tipo de control, disfrazadas con facturas a nombre de terceros. VLLC.
En simultáneo, el jueves 2 de octubre, confirmando mi advertencia de hace meses en el sentido de que nuestras nietas podrían casarse con el nieto de un narco en los clubes más prestigiosos del país, cayó abatido el Tte. Coronel Guillermo Moral, frente a la facultad de Derecho de la UNA, al lado de los edificios más refinados y caros de Asunción, donde viven poderosos empresarios y hombres públicos del Paraguay. Los mercados del crimen funcionan allí, donde fijan residencia los que financian a los que ganan las elecciones y conviven con narcos en la política y los negocios. La nueva normalidad. El militar, con antecedentes de haberse negado a ser reclutado a cambio de dinero para trabajar en favor de presos narcos, fue ejecutado por dos sicarios que lo siguieron en moto.
Al mismo tiempo, en la esfera internacional, la promesa de provisión de divisas en modo préstamo fresco de los EEUU desde la Reserva Federal para la Argentina quedó en una simple opción de SWAP –de intercambio de dólares de urgencia por pesos, en peligro de depreciación acelerada con muerte súbita para el Gobierno– en la medida que sea temporalmente necesaria. Y, con reversión futura de la operación, conforme funciona el modelo. Esto es lo que dijo finalmente Bessent ante los reclamos demócratas coincidentes con un nuevo shutdown (no hay plata pública para pagar las cuentas) que paraliza algunas oficinas estatales del gobierno Trump. Mientras tanto, surgieron denuncias en Argentina, luego de confirmarse con documentos de la Justicia estadounidense, sobre el legislador José Luis Espert, quien habría recibido 200 mil dólares de un narco llamado Fred Machado, conforme figura en la contabilidad oficial del Bank of América, utilizada como evidencia judicial en los EEUU contra el Machado y ahora contra el legislador economista, quien también habría utilizado el avión del mafioso para sus campañas electorales.
Por lo que hemos estado viendo, la maldición de los 200 mil dólares es algo macabro. En estos días, les recomiendo no hacer negocios donde el monto sea este valor. Mercurio retrógrado. Parece enyetado. Vean: 1. Kueider, legislador argentino, cayó preso por portar 200 mil dólares no declarados en sobres dentro de una mochila ingresando a territorio paraguayo; 2. Luz Candado, en Paraguay, de la mayordomía presidencial, supuestamente encontró sobres conteniendo 200 mil dólares en efectivo, dentro de la casa presidencial en territorio nacional, como en el caso Kueider, pero, por ahora, nadie cayó preso, como le pasó al argentino. Seguramente, porque –a pesar de que la que fuera empleada de la familia presidencial haya mostrado grabaciones de voz y otros documentos con relación a compras aparentes del presidente pagadas con efectivo en sobres, por fuera de sistemas bancarizados, con dudosas facturas a terceros– todo fue justificado como legal por el principal ejecutivo estatal de la DNIT que fiscaliza la formalidad de las transacciones económicas dentro del territorio nacional; 3. Espert, el economista amigo del presidente argentino, principal candidato del grupo de Milei para las elecciones legislativas de octubre, soporta pruebas en contra por recibir 200 mil dólares de un narco mafioso.
La única salida que tendría el jefe de la Candado para quebrar la mala racha, en forma independiente a las normas en sentido estricto –confiando en su inocencia, en este tema de los supuestos sobres– es que él mismo, así como hizo con su servidora, por dignidad personal, reciprocidad y por respeto a su temporaria investidura, se someta también al polígrafo, y que los resultados sean públicos. Es una decisión que restauraría su reputación. Ojalá salga sobreseído.
Volviendo a la marcha de la generación Z del 28/9 pasado, pude enumerar siete consideraciones que representan evidencias empíricas de la gran victoria del TikTok sobre las cachiporras, sobre el Gobierno y sobre la misma oposición. En primer lugar, la marcha fue autoconvocada, por redes, excluyéndoseles a los grupos opositores. En segundo lugar, los jovencitos asustaron a la PN – Policía Nacional, obligándola a sacar más de 3.000 hombres armados hasta los dientes para disuadir y reprimir a 300 expertos en redes que protestaron espontáneamente, casi desorganizados, sin agua, sin comida, sin abogados listos para el momento de crisis, sin guardaespaldas, etc. En tercer lugar, los Z desorientaron al ministro Riera y a su viceministro Campuzano quien ofició de vocero confesando que no pudieron calcular la cantidad de manifestantes que podrían aparecer. En cuarto lugar, obligaron al gobierno a usar una densa propaganda anti-manifestación, con consignas amedrentadoras vía granjas pagadas en redes sociales, medios de prensa, etc. En quinto lugar, los valientes Z llevaron las medidas policíacas al extremo del temor, teniéndose que realizar el cateo físico uno a uno de los que iban sumándose a la marcha, algo que no hubo cuando protestas mucho más numerosas, como la de los políticos en marzo del 2025 que convocó a más de 3.000 participantes. El régimen autoritario les teme más a los jovencitos Z antes que a los jóvenes y viejos de la política. Esto debe llamar la atención de los partidos y grupos opositores.
En sexto lugar, en el espacio digital los Z son imbatibles. La PN no sabe qué patrullar en lo virtual ni sabe usar IA para calcular y controlar los riesgos. Por último, en séptimo lugar, sigue el miedo policial y del Gobierno con relación a los Z. El jefe de policía dice que en próximas marchas Z va a llevar más gente uniformada, más armas para reprimir y acallar las voces de aquellos a quienes se les está robando el futuro. Todos estos puntos descalifican a aquellos que dijeron que la marcha Z fue un fracaso. Cuanto menos hayan sido los manifestantes, conforme a los cálculos oficiales, peor es el papel que le cupo al Gobierno: 3.000 policías armados como para una guerra sangrienta enfrentando a un ejército de 300 tiktokeros.
Le pregunté a mi amigo, el politólogo Hugo Duarte, por qué tanto temor a las manifestaciones juveniles. Me respondió con antecedentes de contexto:
“La historia política del país recoge levantamientos y marchas juveniles que han alterado profundamente el poder y sobre todo el control del sistema político sobre la población. La rebelión del 23 de octubre de 1931 conmovió tanto a la sociedad, sobre todo por la violencia con la que el sistema político reaccionó, produciendo mártires. Por supuesto, en el discurso del Gobierno de entonces, liberal pero conservador y autoritario, no faltaron los argumentos sobre la marcha que estaba infiltrada por políticos contrarios al Gobierno y que los jóvenes fueron manipulados, etc. En el marzo paraguayo de 1999 la juventud tuvo un protagonismo extraordinario, si bien es cierto con apoyo de fuerzas campesinas, pero la movida inicial fue juvenil y la energía principal también. El resultado del levantamiento de marzo fue un cambio de gobierno que terminó con el intento de recrear en democracia un gobierno cívico militar liderado por un alto miembro del Ejército. Si recurrimos al archivo de la época, veremos que las argumentaciones de los voceros del Gobierno fueron idénticas a las esbozadas en 1931. El ambiente creado por el levantamiento juvenil en Nepal, que intenta ser tomado como modelo por muchos colectivos de jóvenes para manifestarse y exigir cambios, también alteró al Gobierno, conservador y autoritario de Peña, que reaccionó como se esperaba, culpando a todo el mundo de politizar y manipular la convocatoria contra su gobierno. Lo que hasta ahora ningún representante del oficialismo se pregunta es: ¿Por qué tiene convocatoria, por mínima que sea, el reclamo juvenil, y cómo es posible explicar que un Gobierno que siempre habla de números positivos de crecimiento, de clima de inversión óptimo, tenga 70 por ciento de imagen negativa y que los jóvenes sientan que el sistema, que presenta estos números, no los incluye?”.
Los Z vencieron el miedo y salieron a las calles a pelear por algo superior al presente que les toca vivir, un futuro incierto. No es conveniente, a un año del 2026, con elecciones en todos los municipios del país, salir a golpear y apresar a jovencitos. El Gobierno de la heladera vacía y de la represión no sabe qué hacer, porque les tiene miedo a aquellos a quienes les está robando el porvenir. Algún Mercurio retrógrado que se venga más adelante les puede tumbar. Literal (mi bestie). Saludos cordiales.