Las denuncias de asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) por la falta de medicamentos en farmacias del Hospital Central y en otras clínicas de la previsional volvieron a multiplicarse en las últimas semanas. Pacientes con enfermedades crónicas, recetas incompletas y tratamientos interrumpidos forman parte de una escena que ya se volvió habitual.
Un informe oficial de la Dirección de Logística de Suministros de Salud, fechado el 22 de enero de 2025, confirma que la situación no es anecdótica: El stock de medicamentos crónicos del IPS se encuentra en niveles críticos y, en varios casos, con cobertura de apenas días.
El documento, remitido a ÚH desde el IPS ante las consultas, analiza el consumo promedio mensual y el stock disponible tanto en el Departamento de Administración de Suministros Médicos (DASM) como en la red sanitaria del IPS. Al traducir esos datos a demanda diaria, el panorama resulta aún más preocupante, revelando que el sistema funciona con márgenes mínimos y depende, en gran medida, de licitaciones y órdenes de compra aún pendientes.
El caso más grave es el del Nebivolol 5 mg, utilizado para el tratamiento de la hipertensión arterial. Con el consumo actual registrado por el IPS, el stock disponible alcanza para poco más de un día. Según el informe, no hay existencia en el DASM y la reposición depende de una orden de compra pendiente correspondiente a la LPN 56/23. En la práctica, el quiebre de stock ya es una realidad para los asegurados.
Otro medicamento crítico es el Losartán potásico 50 mg, uno de los antihipertensivos más utilizados en el sistema previsional. El consumo mensual supera los 2,6 millones de comprimidos, mientras que el stock disponible cubre apenas 11 días de demanda. El informe señala que, si bien existe stock en el DASM, la reposición depende de medicamentos adjudicados en la LPN 67/25, con orden aún pendiente, además de remanentes de la LPN 56/23.
La Amlodipina 10 mg presenta una situación similar. No cuenta con stock disponible en el DASM y la cobertura total alcanza apenas 18 días, dependiendo exclusivamente de la red sanitaria. En este caso, la observación oficial también remite a una orden de compra pendiente de la LPN 56/23. La Metformina 850 mg, base del tratamiento de la diabetes tipo 2, alcanza para poco más de tres semanas, con stock adjudicado en la LPN 67/25, pero todavía sin orden ejecutada.
Estos números ayudan a explicar el porqué las farmacias del IPS se quedan sin medicamentos aún cuando figuran en procesos de compra en curso. La diferencia entre “adjudicado” y “disponible” se traduce, para el paciente, en mostradores vacíos.
Otros medicamentos muestran una cobertura apenas ajustada. El Telmisartán 80 mg alcanza para 34 días, mientras que la Insulina Cristalina Humana, fundamental en situaciones de urgencia y hospitalización, cubre alrededor de 72 días. En este último caso, el informe consigna que el producto fue solicitado en la LPN 71/25, lo que vuelve a dejar la continuidad del suministro atada a los tiempos administrativos.
La Tamsulosina 0,4 mg, indicada para la hiperplasia prostática benigna, tiene una cobertura cercana a los 90 días, con stock adjudicado en la LPN 31/24, pero también con orden pendiente. Si bien el margen es mayor, cualquier demora adicional puede empujarla rápidamente a una zona crítica.
Solo tres medicamentos presentan una situación relativamente más estable en el IPS: La Insulina NPH Humana, la Glimepirida 4 mg y el Atenolol 100 mg, con coberturas que van de 146 a 170 días. Aún así, el propio informe deja en claro que esta estabilidad es relativa y depende de que el circuito de compras no se interrumpa.
Los días de cobertura fueron calculados con base en el consumo promedio mensual informado por el propio IPS, proyectado a demanda diaria.