La plenaria de la Cámara Baja, una vez más, quedó sin cuórum, alrededor del mediodía, este martes, y en pleno uso de la palabra de varios referentes de la oposición que cargaban contra el Ejecutivo y, en particular contra la ministra de Salud, María Teresa Barán, por la crisis sanitaria y por dar la espalda al reclamo de reajuste de los médicos, que están en huelga.
Presidía en ese momento el diputado liberal Pastor Vera Bejarano, quien solicitó registro de asistencia en la sala y el resultado fue que solo 36, de los 80 diputados, estaban en la sala, por lo que se levantó la sesión.
Quedó claro que la estrategia cartista de dejar sin cuórum, al tener una cómoda mayoría, fue para evitar mayor desgaste ante los cuestionamientos de la oposición a la gestión en salud que quedó visibilizada por la fuerte movilización de los médicos en Asunción y en diferentes puntos del país.
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Además, en el punto 7 estaba previsto que se aborde el proyecto que cita e interpela a la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, a quien de vuelta el oficialismo sirvió de escudo, en medio de los reclamos por la situación de la zona de Pedrozo (Ypacaraí), donde el pasado 15 de agosto fallecieron en un trágico accidente 6 personas.
¿Otras prioridades?
Tras quedarse sin cuórum, tampoco hubo otra convocatoria de parte de la Mesa Directiva para dar continuidad a la sesión en otra extraordinaria.
Fue llamativo además que mientras la Cámara Baja resintió la mínima asistencia de los diputados, en especial del oficialismo, algunos miembros de este sector se reunían con el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, privilegiando así la política electoral antes que la función que deben rendir los parlamentarios solo una vez por semana.
Al respecto, en las redes de Alliana se observa la reunión en la que posa junto al diputado Arturo Urbieta (Honor Colorado), del Departamento de Concepción.