A 80 años del nacimiento de Maneco Galeano, su obra vuelve a cobrar protagonismo a través de Maneco 80, un proyecto impulsado por el cuarteto Joaju y el cantautor Ricardo Flecha que busca mucho más que recordar a uno de los nombres fundamentales de la música paraguaya.
Es un álbum integrado por nueve canciones emblemáticas y una composición inédita que propone una aproximación a su legado desde el jazz hasta las sonoridades contemporáneas, demostrando que su mensaje sigue encontrando eco en distintas generaciones.
La propuesta surge en un momento en que la música paraguaya continúa buscando caminos para dialogar con el presente sin perder de vista sus raíces. En ese contexto, la figura de Maneco aparece como un punto de encuentro entre tradición, identidad y renovación. Su capacidad para retratar la realidad social y cultural del país, así como su compromiso con las inquietudes de su tiempo, hacen que sus canciones mantengan una vigencia poco frecuente.
Para Ricardo Flecha, uno de los principales difusores de la canción paraguaya, Maneco logró sintetizar en su obra “el sentido, la identidad y la expresión de muchos paraguayos”. Su aporte no se limitó al uso del guaraní o a la creación de melodías memorables, sino que también supo retratar elementos profundos de la cultura nacional. Canciones como Poncho de 60 listas, escrita hace más de cuatro décadas, son ejemplos de una mirada que trascendió el tiempo y que hoy adquiere nuevas lecturas en un país que reconoce ese símbolo como patrimonio cultural.
Cronista de su tiempo
Para muchos, Maneco Galeano fue un observador atento de la realidad. Su obra estuvo profundamente vinculada a los procesos históricos, sociales y culturales que marcaron a toda una generación. Flecha lo define como un cronista de la época que le tocó vivir, alguien que logró convertir en canción las inquietudes, esperanzas y contradicciones de su tiempo.
Esa mirada estuvo influenciada por los grandes movimientos culturales del siglo XX. El impacto del Mayo Francés, la irrupción de autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Augusto Roa Bastos, así como las discusiones filosóficas sobre la construcción de una sociedad más humana, formaron parte del universo intelectual que rodeó a Maneco. Todo ello se reflejó en una producción artística que nunca estuvo aislada de la realidad nacional ni de los acontecimientos mundiales.
Su figura también resulta inseparable del surgimiento del Nuevo Cancionero Paraguayo, movimiento que compartió con referentes como Carlos Noguera y otros artistas que apostaron por una música comprometida con la identidad nacional. En un contexto marcado por las dictaduras que atravesaban gran parte de América Latina, aquella generación convirtió la creación artística en una forma de resistencia cultural y de afirmación colectiva.
El desafío de reinterpretar
Uno de los aspectos más interesantes de Maneco 80 es su intención de evitar el homenaje nostálgico. La propuesta busca demostrar que la obra del cantautor puede dialogar naturalmente con lenguajes musicales actuales sin perder su esencia.
Según Flecha, esta reinterpretación fue posible gracias a la cercanía que tanto él como Giovanni Primerano tienen con el universo artístico de Maneco. El arreglador del álbum conoció de cerca ese legado a través de músicos que compartieron escenario y experiencias con el autor, antes de desarrollar una destacada trayectoria dentro del jazz paraguayo.
Primerano considera que la obra de Maneco demuestra que la identidad cultural no está reñida con la apertura hacia otras influencias. Desde esa perspectiva, el disco propone una síntesis entre la tradición paraguaya y una estética contemporánea que incorpora elementos jazzísticos sin alterar el espíritu original de las composiciones.
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Un puente generacional
La participación de Joaju aporta otra dimensión al proyecto. Los integrantes del grupo pertenecen a una generación distante de la de Maneco, pero encontraron en su música una fuente de inspiración plenamente vigente.
Víctor Morel, baterista del grupo, explica a ÚH que el cuarteto nació hace quince años con la intención de construir una sonoridad propia a partir del reconocimiento de referentes nacionales. En ese recorrido, la obra de Maneco apareció como una referencia inevitable por su profundidad artística y por la fuerza de sus mensajes.
La selección de las canciones también fue fruto de un amplio intercambio entre los músicos. Aunque el repertorio no abarca toda la producción del cantautor, los artistas reconocen que la riqueza de su obra deja abierta la posibilidad de futuras entregas que continúen explorando su legado desde nuevas perspectivas.
Mantener viva la memoria
Uno de los temas que atraviesa el proyecto es la preocupación por la difusión de la obra de Maneco entre las nuevas generaciones. Los artistas coinciden en que, pese a su importancia histórica, su legado aún no ocupa el lugar que merece dentro de la educación y los espacios de formación cultural.
Por ello, Maneco 80 no se limita a la grabación del disco ni al concierto de lanzamiento previsto en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane (Presidente Franco entre Chile y Alberdi) hoy, martes 23.
La iniciativa incluye encuentros didácticos y actividades de divulgación orientadas especialmente a jóvenes, con el objetivo de acercarlos a la poesía, la música y la mirada crítica del compositor.
Para Flecha, es fundamental que las nuevas audiencias descubran no solo la belleza de sus canciones, sino también la profundidad de los temas que abordó. Paula Rodríguez, también integrante de Joaju, coincide al señalar que su figura debería estar presente tanto en la enseñanza de la música paraguaya como en el ámbito literario. Morel, por su parte, considera que conocer a Maneco también implica valorar a una generación de artistas que logró trascender las dificultades de su época para dejar una huella perdurable.
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Una noche para recordar
La presentación oficial del álbum se llevará a cabo este miércoles, a las 20:00, en el Teatro Municipal de Asunción, con entradas en venta por Tuti.com a G. 50.000 (Platea), G. 80.000 (Palco), G. 30.000 (Tertulia) y G. 20.000 (Paraíso). También estarán disponibles en ventanilla.
Cabe mencionar que luego de esta presentación se tiene previsto un último concierto didáctico este 27 de junio en El cántaro, espacio cultural en Areguá (De la Candelaria casi avenida Mariscal Estigarribia), así como se realizó en la Chacarita, Don Bosco Róga, y la iglesia Buenaventura de Yaguarón.