El Gobierno ratifica su postura de mantener bajos los impuestos y no prevé elevar la carga tributaria sobre el sector productivo, ratificó el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, durante el lanzamiento de la siembra de soja 2026-2027 de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) y la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El acto oficial se realizó esta semana en la localidad conocida como Maracaná, ex Suizo Cué, en el Departamento de Canindeyú, en presencia de dirigentes gremiales y productores sojeros de la zona.
Giménez sostuvo que Paraguay debe preservar las condiciones que favorecen la inversión y el crecimiento, en un contexto regional marcado, según señaló, por una alta volatilidad económica. En ese sentido, destacó la importancia de mantener el diálogo entre el Gobierno, productores, gremios y el sector financiero para enfrentar los desafíos que afectan a la producción.
“El Gobierno lo tiene claro: No a la suba de impuestos para perjudicar al sector productivo”, enfatizó el titular del MAG, quien llamó a mantener las puertas abiertas para discutir las medidas que sean necesarias y trazar conjuntamente políticas que beneficien tanto al productor como al país.
Durante su intervención, reconoció que el sector productivo enfrenta dificultades vinculadas a la variación de los precios internacionales, el tipo de cambio y las condiciones climáticas.
El titular del MAG, Carlos Giménez, mencionó particularmente las dificultades que atraviesan rubros como el sésamo, la chía, el arroz y la ganadería, al tiempo que destacó la necesidad de diversificar la producción para reducir la dependencia de determinados cultivos.
Agricultura familiar. El ministro puso especial énfasis en la agricultura familiar y señaló que uno de sus principales desafíos es elevar la productividad. Afirmó que los pequeños productores necesitan mejorar sus niveles de producción para poder incorporarse de manera más competitiva a la industria y acceder a mejores oportunidades de mercado.
Otro de los puntos centrales de su discurso fue la lucha contra el contrabando, al que responsabilizó por haber debilitado durante años a varios sectores de la agricultura familiar.
Giménez defendió el fortalecimiento de la producción nacional de hortalizas y señaló que el Gobierno debe considerar la situación de los productores locales antes de autorizar importaciones de productos que pueden ser abastecidos por la producción paraguaya.
En ese contexto, destacó los esfuerzos para incorporar a nuevos jóvenes y productores a cadenas de valor vinculadas con la industria, así como la entrega de herramientas y maquinarias para fortalecer la agricultura familiar.