Desde que se volvió públicamente conocido el sistema de estafas de la denominada mafia de pagarés, el Estado paraguayo, a través de sus poderes y sus instituciones, ha reaccionado de manera muy tibia. Esta se está mostrando como una estructura importante, que ha ido operando con total impunidad desde hace muchos años y, pese a las denuncias, el mismo sistema no ofrece respuestas. No se debe permitir más impunidad, las víctimas son trabajadores que siguen viviendo en un círculo de terror, sostenido por una rosca corrupta.
Como decía Pedro Coronel, vocero de la Coordinadora de Víctimas de la Mafia de los Pagarés, “el Estado paraguayo ahora es un territorio feudal, dominado por la mafia, que tiene su propia recaudación a costa de los trabajadores vulnerables quienes pasan hambre”. Los agraviados llevan mucho tiempo recorriendo esta suerte de vía crucis, soportando la parsimonia con que han reaccionado las instituciones, las que deberían defender los intereses ciudadanos.
En la más reciente actualización de esta ignominiosa historia, se hizo una denuncia a través de las redes sociales sobre la designación de Heber Hernán Cardozo Areco como profesor titular de Derecho Político del sexto semestre, segunda sección, turno noche, por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
Recordemos que Heber Cardozo, ex ujier del Juzgado de Paz de San Roque, conocido como el “ujier viajero”, tras las denuncias del abogado Jorge Rolón Luna. Las fotografías publicadas en redes sociales exhibían la ostentación de sus viajes a España, Francia, Inglaterra, Italia, México y Suiza. En aquella primera denuncia, que data del mes de noviembre de 2024, el abogado había planteado cómo era posible con un salario de ujier de Juzgado de Paz pueda realizar esos viajes.
La mafia de pagarés es una organización delictiva montada para estafar a personas asalariadas mediante demandas sobre supuestas deudas promovidas mediante pagarés ya cancelados o de contenido falso. En el curso de la investigación se ha sabido que la red de complicidad abarca juzgados de Paz de la capital y varias ciudades, así como también ujieres, actuarios y funcionarios judiciales, todos integran los engranajes de este esquema extorsivo.
La mafia de los pagarés aplica diversas modalidades; a veces un mismo pagaré es ejecutado varias veces, lo que duplica y triplica la deuda para hacerlo posible se utilizan documentos falsificados y manipulando el mismo sistema. Otra modalidad es la firma falsificada que permite a los delincuentes ejecutar deudas sin el consentimiento de los deudores. También hay otras modalidades para las cuales hay una necesaria y evidente complicidad en los juzgados, pues este esquema de estafas ha detectado la debilidad del mismo sistema judicial.
De hecho, la primera auditoría realizada en los juzgados de Paz de Asunción mostraba expedientes que no fueron enviados a Estadísticas, falta de fiscalización de tasas, y notificaciones hechas por ujieres que las realizaban el mismo día y a la misma hora, pero en distintas localidades.
Es por esto entendible la reacción de la sociedad, y, en este particular caso, de la Coordinadora de Víctimas de la Mafia de los Pagarés repudió mediante un comunicado la designación de Heber Cardozo, conocido como el “ujier viajero”, en calidad de profesor titular de Derecho Político en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción. Así, las víctimas se preguntan: “¿Con qué autoridad moral alguien señalado por destruir el patrimonio de miles de paraguayos puede enseñar Derecho Político? Es el colmo del cinismo. Quien presuntamente torció la ley para el saqueo, hoy pretende dar lecciones sobre la organización del Estado”.
La coordinadora cuestiona si hubo “un concurso público de oposición legítimo o la UNA está siendo utilizada como cupo político para premiar a quienes operan en las sombras del Poder Judicial?”.
La universidad debe aclarar, como piden las víctimas, por qué “la academia no debe ser el escondite de quienes han traicionado la confianza pública... El silencio del decanato no es neutralidad; es complicidad con el sistema corrupto que desangra al país”, sostienen.