16 may. 2026

Los pioneros del teatro de títeres reciben un tributo

John Juanito Carter y su esposa Renée llegaron a nuestro país en 1966, como misioneros religiosos. Desde la Misión de Amistad impulsaron el teatro de títeres, formando actores y fundando varias compañías y festivales artísticos.

Por Rosalía Ciciolli

rcicioli@uhora.com.py

John Juanito Carter y su esposa Renée son dos estadounidenses misioneros de la Iglesia Discípulos de Cristo, que llegaron a nuestro país en 1966, sin imaginar que se convertirían luego en los pioneros y principales impulsores del teatro de títeres en Paraguay.

Aunque Renée falleció hace dos años, Juanito Carter recibe esta noche un homenaje de reconocimiento de parte de los jóvenes que aprendieron con ellos el arte titiritero; ex alumnos del colegio Internacional y miembros de la Misión de Amistad.

El acto, en tributo por su extensa labor en favor del teatro paraguayo, es a las 19, en el Centro Cultural de la República El Cabildo (Avenida República y Chile), en donde también se habilita una muestra de títeres, bocetos, fotos y objetos que reflejan los años de labor de los Carter.

SUS INICIOS. A principios de la década del 60, Juanito había tomado un taller de titiriteros, en el Teatro Nacional de Títeres de México, en donde aprendió este arte que luego transmitió a sus alumnos de un pequeño pueblito de ese país, y posteriormente en la comunidad mexicana de Chicago.

Al arribar a nuestro país, Juanito y Renée (fallecida hace dos años) tomaron contacto con los ex alumnos del colegio Internacional, a través de la artista plástica Olga Blinder, quien les vinculó con el mundo artístico cultural de la época.

En la Misión de Amistad, los Carter fundaron el teatro de títeres que funcionó por más de 25 años. Desde ahí propiciaron el nacimiento de varios grupos teatrales que después adquirieron mucha relevancia como el grupo Teatro Estudio Libre.

La pareja también es fundadora del Festival Mandu’arã -durante la época de la dictadura de Stroessner- que ayudó a rescatar las tradiciones musicales populares, poéticas y los káso ñemobe’u.

Además, fueron los propiciadores del Festival Nacional de Teatro Juvenil, que en su reciente edición también brindó un especial homenaje a Juanito Carter.

“AMO AL PARAGUAY”

“Mi esposa Renée y yo llegamos a Paraguay en 1966, como misioneros de la iglesia Discípulos de Cristo y sentimos como un llamado, y nos enamoramos del Paraguay. Somos de aquí. Yo siempre digo eso, porque mis hijos crecieron aquí, este es su hogar. Ahora vivo en Caacupé porque me mandaron a organizar el campamento Jack Norment, que también es de la Iglesia. Con mi esposa pensamos en jubilarnos aquí. Compramos una casa y ella falleció en esta ciudad hace dos años.”