Los certificados de depósito de ahorro (CDA) son, desde hace años, el instrumento financiero más utilizado por los ahorristas paraguayos. Su peso dentro del sistema financiero no es menor, alrededor del 44% de los depósitos bancarios están colocados en CDA, mientras que en las financieras representan cerca del 68%.
Su crecimiento además fue constante. En los últimos cinco años aumentaron más del 80%, pasando de unos G. 43,7 billones al cierre del 2021 a alcanzar G. 79,5 billones en el 2025, según datos del Boletín Estadístico del Banco Central del Paraguay. Todo este volumen corresponde a depósitos dentro de entidades bancarias.
En ese contexto, la desmaterialización de los CDA aparece como un paso más hacia la modernización, la seguridad y, sobre todo, la transparencia. El BCP anunció que desde agosto de este año se podrá acceder a certificados emitidos digitalmente, dejando atrás los tradicionales certificados cartulares físicos que, hasta la fecha, siguen siendo el formato predominante para su emisión y circulación.
Desde la banca matriz señalaron que el principal objetivo es brindar mayor transparencia y eficiencia al mercado financiero, otorgando más dinamismo a las transacciones electrónicas y reduciendo riesgos operativos, de crédito y de contraparte. El registro y custodia de los CDA se realizará mediante anotaciones en cuenta en una plataforma tecnológica administrada por la Depositaria de Valores del Banco Central del Paraguay (DEPO).
Dado que el CDA en Paraguay es un instrumento eminentemente bancario, y por eso custodiado por el Banco Central, su protagonismo también se refleja en el mercado secundario de la Bolsa de Valores de Asunción, donde estos instrumentos tienen un movimiento importante dentro de las negociaciones.
De acuerdo con los datos de la Superintendencia de Valores, solo en el 2025 el volumen negociado rondó los G. 21,1 billones, siendo el 48,17% en guaraníes y el 51,83% en dólares. Vale aclarar que no son instrumentos bursátiles, por lo cual no están custodiados por la Cavapy, sin embargo son instrumentos ‘bursatilizados’, en su mercado secundario.
Los organismos de control como la Superintendencia de Bancos (SIB), la Superintendencia de Valores (SIV), el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) y la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) tendrán una mayor trazabilidad y más transparencia sobre los procesos de negociación de los CDA.
En suma, con el avance en Paraguay hacia la operación electrónica de certificados de depósitos nos ponemos al nivel de los mercados de los países más desarrollados. ¡Enhorabuena!