El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) genera expectativas y desafíos para el sector privado paraguayo, según manifestaron líderes gremiales en entrevistas con Última Hora. Luis Tavella, presidente de la Federación Paraguaya de Mipymes (Fedemipymes), enfatizó la importancia de un enfoque gradual para adaptar las empresas locales a las exigencias europeas.
Tavella señaló que aún quedan aspectos por definir, como los productos permitidos en el intercambio. “Es positivo, un mercado enorme y competitivo con muchas certificaciones y barreras medioambientales. Hay que preparar nuestras empresas, ver qué nos falta para cumplir con las normas europeas”, explicó.
En cuanto a los beneficiarios potenciales, Tavella mencionó empresas medianas en alimentos, locaciones para cortos, productos artesanales como filigrana y tejidos. “Hay que buscar nichos de mercado con volúmenes pequeños, pero significativos para nosotros”, indicó.
Por su parte, Raquel Dentice, presidenta de la Asociación Paraguaya de Centros de Contacto & BPO, subrayó los desafíos en el sector de servicios, particularmente en el fortalecimiento de idiomas para atender mercados como Francia y Alemania. “Ya prestamos servicios a España y Alemania, y este acuerdo nos da mayor visibilidad”, detalló. El gremio planea colaborar con Rediex en misiones comerciales y eventos para posicionar a Paraguay.
Además, mencionó la alineación con requisitos europeos, como la ley de protección de datos, similar a la normativa de la UE. “No tenemos tanto que ajustar como en la industria, pero el idioma es un desafío clave”, apuntó.
“Estamos alineados con el Ministerio de Educación, que incorporó el inglés en colegios públicos, lo que nos abre oportunidades no solo en Europa, sino en EEUU”, agregó. Resaltó la importancia de una agenda articulada entre sector público-privado para aumentar las exportaciones de servicios.
A su vez, Francisco Jáuregui, vicepresidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap), destacó la reunión gubernamental del pasado jueves, cuando se entregó el documento a la Comisión Permanente. “Pudimos entrar en contacto con todas las áreas para llevar adelante y cumplir los objetivos de exportación con la cuota de 50.000 toneladas de biodiésel”, expresó. Aunque faltan etapas políticas y diplomáticas para la vigencia plena, Jáuregui valoró la rapidez del Gobierno al enviar el acuerdo al Congreso poco después de su firma el 17 de enero. “El Gobierno tiene claro que para que esto funcione necesita del sector privado”, afirmó.
“Fue un llamado para el sector privado para prepararse en regulaciones, inversiones e industria”, expresó. Subrayó la necesidad de alinear actores industriales, políticos e institucionales para enfrentar el desafío y lograr los objetivos.