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Lesiones a causa de pirotecnia dejan secuelas de por vida

No aprenden más. A pesar de las reiteradas recomendaciones, nuevamente la mayoría de los lesionados por petardos este año fueron menores de edad. Las heridas causadas por estos artefactos pueden dejar consecuencias de por vida.

El doctor Jesús Marín, cirujano de manos del Hospital del Trauma, advirtió que un segundo de diversión puede derivar en una vida de desgracia. Habló principalmente de lo que implica una lesión importante por petardos en los niños.

Marín comentó todo lo que representará para el menor volver a reeducar su motricidad, en caso de que sea amputado en alguna parte de la mano o el pie. Tampoco olvidó las consecuencias sicológicas que puede acarrear este problema, ya que el pequeño deberá soportar burlas y discriminación por su condición.

Sin llegar al extremo de la pérdida de un miembro, las heridas también dejan marcas imborrables, resaltó. En el caso de los adultos, el daño tiene una mayor consecuencia. De la persona que ha sufrido el accidente, puede depender el sustento de una familia, teniendo en cuenta el tiempo de recuperación.

Rastros. El doctor Bruno Balmelli, del Centro Nacional del Quemado y Cirugías Reconstructivas (Cenquer), lamentó que los padres dieran nuevamente petardos a sus hijos. Según contó, muchos posteriormente arrastran la culpa cuando los llevan a los servicios médicos.

Aunque hubo heridos, resalta que las estadísticas han descendido en los últimos años. Sin embargo, la meta es llegar a cero lesionados en estas fechas.

Balmelli considera que el cambio de pirotecnia y las campañas de concientización, como la que está vigente actualmente, despertaron la responsabilidad en muchos mayores. Gracias a ello, se contribuyó a disminuir la cantidad de ingresados a los hospitales por estos accidentes.

Según la estadística del Cenquer, cinco personas resultaron lesionadas con pirotecnia. De esta cantidad, una corresponde a un adulto, dos adolescentes y dos niños. En tanto que en el Hospital del Trauma, ingresaron 10 pacientes, tres adultos y siete niños. Uno de los heridos, de 22 años y oriundo de Villarica, padeció la pérdida de dos dedos. El año pasado registraron 9 lesionados.

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