Foto: Gentileza Seam
Se comprobó que los servicios sanitarios van a una cámara aséptica distante a unos 10 metros del cauce hídrico y no posee
ninguna tapa, además no cuentan con personal de salvamento y faltan más carteles indicadores de zonas de riesgo y ubicación.
Los fiscalizadores señalaron que el balneario no cuenta con la cantidad suficiente de basureros, sin embargo se observó la presencia
de recicladores en el lugar. El establecimiento no posee control de polución sonora según exige la ley 1.100 y los residuos sólidos
urbanos son depositados en un lugar no apto, ni manejado de manera correspondiente, por lo que los funcionarios ambientales solicitaron el
tratamiento de los residuos en contenedores.
El propietario del balneario, Atilio Ale Cabrera, firmó un acuerdo de adecuación a las normativas establecidas y exigidas por la Seam en la brevedad posible, teniendo en cuenta las irregularidades constatadas por los inspeccionadores.