@lizanaliapy
Rosa María Ortiz, experta en DDHH, sobre todo de Niñez y Adolescencia, habla en esta entrevista con ÚH que la Ruta Bioceánica muestra lo olvidado que está el Chaco, donde en ciudades como Carmelo Peralta y Pozo Hondo no se protegen derechos básicos y se corre un mayor peligro para la explotación sexual.
–¿Cuál es el panorama hoy de la Ruta Bioceánica?
–El Paraguay está haciendo una gran inversión en el Chaco, consecuentemente, grandes emprendimientos económicos basados en préstamos de diferentes organismos para poder construir una ruta que atraviese todo el Chaco, desde Puerto Murtinho, Brasil, hasta Pozo Hondo, Argentina, en vistas a la Ruta Bioceánica que une ambos océanos y que facilita que la exportación, sobre todo de granos, carne que van al Asia, ahorren 18 días.
Da para pensar quién va a usar más esto, sobre todo la parte de Brasil y también ahora que con la semilla transgénica, el Chaco, que antes no era pensado en un lugar cultivable, salvo algunos lugares por la ausencia de agua, ahora con la ruta cobra importancia.
Entonces, esa ruta afecta positiva y negativamente, por eso estamos exigiendo que así como hay una gran inversión para la construcción de la ruta, también que el Estado tiene que hacerse responsable de que los municipios por donde atraviesa la ruta estén capacitados para todo lo que se les viene encima.
–¿Qué es lo más preocupante de este proyecto?
–Se estima por lo menos 2.000 camiones diarios y, al mismo tiempo, se sabe y se conoce, –no solamente porque ya ocurre en el Chaco–, hay efectos de explotación sexual, incluso muertes de niñas indígenas como producto de esa explotación sexual.
Entonces, es como para preocuparse. No quiero hablar mal de los camioneros porque también hay experiencias positivas. Una fundación de la Reina de Suecia, que es brasilera, ha financiado un trabajo con camioneros brasileros para ponerlos a favor de la protección de las víctimas de explotación sexual y trata. Y el resultado fue magnífico.
–¿Se puede replicar eso en Paraguay?
–Yo aspiro a que esa experiencia positiva podamos traerla también acá, y lo importante es que los municipios y los servicios públicos puedan estar fortalecidos para enfrentar todo lo que viene con este emprendimiento.
Por ejemplo, consultando con los intendentes, hemos tenido reuniones y como resultado se creó un Pacto de Municipios del Corredor Bioceánico, y su intención es ser fuerte frente al Estado central para ser escuchados en estas necesidades.
El Chaco existe y necesita ser considerado. Pozo Hondo ni siquiera es un Municipio, depende de Mariscal Estigarribia. Hoy en día no tiene ni Registro Civil, o sea que, para inscribirse tiene que ir 230 kilómetros hasta Mariscal o a Filadelfia, o no se inscribe. Y si no te inscribís, no existís.
–¿Qué consecuencias tiene esta falta de documentación en la frontera?
–A veces, sobre todo en la frontera con Brasil, prefieren ir a hacer nacimiento en Brasil por la atención médica y los programas sociales que incluye ser brasileño.
Es vergonzoso, y ocurre que Brasil manda dos lanchas grandes a recoger niños que viven en Carmelo Peralta, pero nacieron en Brasil. Entonces, Brasil está obligado a atender derecho a educación, salud.
No es posible que no nos organicemos para fortalecer nuestra institucionalidad.
–¿Qué plantean los municipios para sostener estos servicios básicos?
–Uno de los pedidos de los intendentes es que el cobro del peaje pueda destinarse a los municipios, de manera que ellos puedan hacerse cargo de los programas y las necesidades de la población.
En Carmelo Peralta tampoco tienen ya Registro Civil, que estaba funcionando en un contenedor en la Municipalidad, que aceptó pagar el sueldo por unos meses hasta tener el rubro, pero eso ya pasaron tres años y se cerró.
Mínimamente, el Registro Civil debe estar presente, sobre todo en una ruta que apeligra el tema de la trata de personas para la explotación sexual.
–¿Crea impunidad que víctimas no tengan identidad?
–Es que, ¿cómo vas a buscar a alguien que no existe?, ¿cómo va a defender sus derechos a alguien que ni el derecho a la identidad tiene reconocido?
Como dice Paulo Freire, “conocer para transformar”, vos no podés transformar si no conocés tu realidad, tus derechos. Hay que conocer para prevenir la trata y sobre todo en una población que es generalmente marginada.
La trata de personas no es un tema conocido, no solo para la población campesina, también en la Región Oriental. La trata es tomar a una persona trasladarla y explotarla.
–¿Qué acciones realiza la sociedad civil para concienciar?
–Desde Global Infancia nos propusimos después de conocer esta situación qué programa tendríamos que realizar y es hacer conocer qué es la trata, de manera que llevamos películas sobre casos concretos y reales de trata de jóvenes, de niñas de 12 años en Encarnación o en Posadas, que se hizo película y se ve por qué cayeron como víctimas y qué podrían haber hecho para no caer y cómo identificar las señales de peligro y qué medidas tomar cuando identificás esas señales.
Carmelo Peralta no tiene más de 20 años de existencia. Es una municipalidad nueva. Algunos indígenas que viven ya efectos de mestizaje, producto de la explotación sexual. Carmelo está en el camino hacia el Pantanal, entonces, si vos te vas de cruzada de Carmelo a Puerto Murtinho, habrás visto barcos de tres pisos que se van por 15 días de excursión al Pantanal a pescar, sacar fotos y pescar mujeres también y no solamente indígenas.
–¿Qué llamado hace a las autoridades?
–Realmente es un llamado fuerte a que las políticas públicas lleguen por lo menos a estas dos puntas de la ruta bioceánica que son las más desatendidas que son Carmelo Peralta y Pozo Hondo y solo un trabajo conjunto puede enfrentar la trata y la explotación sexual.
Las autoridades nacionales brasileñas están preocupadas, también los líderes ayoreos han manifestado preocupación por la exposición de las familias indígenas a diversas formas de explotación, como la sexual y otras.
Hoy estamos ahí trabajando en Carmelo con la Codeni, con los propios jóvenes y también el intendente, y la sociedad civil apoyando. Entonces es un trabajo conjunto.
–Decías que el Estado está lejano ahora mismo, ¿cómo se podría mejorar?
–La única manera es que las políticas públicas lleguen a todos, como es su derecho. No por vivir en el Chaco tienen menos derechos. Sabemos que el Chaco tiene sectores muy productivos, importantes, pero la institucionalidad ha descansado en esas cooperativas menonitas que se han hecho cargo muchas veces de las políticas públicas.
Con esta ruta se evidencia que eso no puede seguir así, y que Paraguay tiene que ser responsable si está haciendo esa ruta, tiene que hacerlo acorde a los derechos humanos de esas poblaciones.
Es importante hacer conocer los peligros que trae una ruta tan importante y esperamos que podamos actuar a tiempo. Nadie quiere que sea el crimen organizado el que mande, pero, para eso, hay que tener educación y políticas públicas, trabajo conjunto, y eso todavía falta en el Chaco.
- “Nadie quiere que el crimen organizado mande, pero hay que tener educación, políticas públicas y eso falta en el Chaco”.
- “Se estima 2.000 camiones diarios y a la par se sabe que hay efectos de explotación sexual incluso muertes de niñas”.
Rosa María Ortiz
Activista y defensora de DDHH. Fue integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como relatora de la niñez.
Fue vicepresidenta del Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño. Es fundadora y miembro de varias organizaciones civiles.