07 sept 2026

La nariz de los gatos puede funcionar como un equipo de análisis químico

La nariz de los gatos está formada por un conjunto de estructuras óseas de las vías respiratorias fuertemente enrolladas y que guarda paralelismos con un equipo de análisis químico denominado cromatógrafos de gases en espiral paralelos.

gato.jpg

La evolución de la cóclea de los mamíferos mejora la sensibilidad auditiva y la gama de frecuencias, por lo que consideran que la “cóclea olfativa” puede mejorar de forma similar ese sentido.

Foto: Pexels

Los autores de un estudio que publica Plos Computational Biology analizaron la función de esa compleja estructra nasal felina, para lo que usaron simulaciones por ordenador que aportan nuevos conocimientos sobre la evolución de los mamíferos.

El estudio, coordinado por la Universidad Estatal de Ohio (EEUU), sugiere que las enrevesadas estructuras nasales de los felinos funcionan de forma similar a los cromatógrafos de gases en espiral paralelos, que son equipos de laboratorio utilizados para el análisis altamente eficiente de la composición química de las sustancias.

El equipo vio que, en el caso de los felinos, el aire se separa en dos corrientes de flujo, una que se limpia y humidifica y otra que lleva el odorante rápida y eficazmente a la región olfativa.

Puede interesarle: Las jirafas saben “calcular” dónde está su comida favorita

Los cromatógrafos también detectan y separan sustancias químicas en forma vaporizada, además, la eficacia de la técnica básica se ve aumentada por el uso de múltiples tubos que se ramifican a partir de una corriente de gas de alta velocidad.

Si la nariz del gato solo tuviera un tubo recto para detectar olores, este tendría que ser más largo de lo que permite el tamaño físico de la cabeza para que fuera tan eficaz como parece ser en realidad.

Estos hallazgos profundizan en la comprensión de cómo la evolución de canales más enrevesados permitió a los mamíferos, especialmente a los gatos, mejorar su sentido del olfato, indica el estudio.

También puede leer: Hallan restos de dinosaurio marino en el Himalaya por segunda vez desde los años 60

El equipo desarrolló un modelo computacional tridimensional anatómicamente preciso de la nariz de un gato doméstico, con el uso de técnicas como escáneres de microtomografía computarizada de alta resolución de la nariz de un felino real y modelos de dinámica de fluidos computacional.

La presencia evolutiva de los canales enroscados de los cornetes olfativos en las narices de los mamíferos se asemeja notablemente a otro órgano sensorial, la cóclea enroscada, parecida a un caracol, que también es exclusiva de los mamíferos, destacaron los investigadores.

La evolución de la cóclea de los mamíferos mejora la sensibilidad auditiva y la gama de frecuencias, por lo que consideran que la “cóclea olfativa” puede mejorar de forma similar ese sentido.

Fuente: EFE.

Más contenido de esta sección
Dos orangutanes, una madre y su pequeño, fueron rescatados del humo de los incendios que arrasan la isla de Borneo, en Indonesia, anunciaron este jueves las autoridades locales.
Un jugador argentino de fútbol rindió un homenaje a la mascota del club tras anotar un gol. El gato tenía una particular característica que lo hacía especial.
Barlo, el gato que se volvió viral al ser uno más de los tripulantes del Cañonero Paraguay, es una de las figuras que atraen las miradas de los pobladores de Itapúa.
En las últimas décadas, los cazadores furtivos han capturado y vendido ilegalmente cientos de miles de loros silvestres de las selvas mexicanas y, pese a las leyes internacionales de protección de la vida silvestre, este comercio ilegal sigue siendo su mayor amenaza, más que la deforestación y la expansión agrícola.
Dogue, la versión dedicada a los perros y las mascotas de celebridades de la reconocida revista Vogue, dedicó días pasados su tapa a Sansa, la sencilla y encantadora compañera de cuatro patas de Bad Bunny. Posó en fotografías de una cena especial junto al artista puertorriqueño.
Un tierno registro obtenido mediante cámaras trampa mostró a Apepú, una hembra de yaguareté identificada por primera vez en 2016, junto a uno de los cachorros de su segunda camada en el Parque Nacional Iguazú, en Argentina.