09 sept 2026

Plástico del tamaño de tres cubitos de azúcar son suficientes para matar a un ave marina

Un volumen de plástico de casi tres terrones o cubitos de azúcar es suficiente para matar a un ave marina común (de unos 25-30 centímetros de largo), según constató un estudio científico basado en casi 10.500 autopsias a especies marinas.

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Científicos colocan trampas para gaviotas en el vertedero de Soldotna, Alaska, EEUU, en 2016.

Foto: Gentileza/Archivo/Andrew Reeves/usgs.gov.

La investigación, cuyas conclusiones recoge este lunes la revista Proceedings de la academia nacional de ciencias americana, identifica la dosis letal de macroplásticos (más de 5 milímetros) para aves, tortugas y mamíferos marinos y ofrece una conclusión clara: “Es menor de lo que se pensaba hasta ahora”.

Cada año caen al océano más de 11 millones de toneladas métricas de macroplásticos, según las últimas estimaciones. Entre ellos hay plásticos blandos y flexibles, como bolsas o envoltorios de alimentos, o plásticos duros, desde fragmentos hasta objetos enteros como botellas de bebidas, que acaban en el cuerpo de los animales marinos.

¿Qué dosis es letal?

Para determinar qué dosis de estos plásticos es letal para cada especie, los autores, un equipo internacional de científicos de la ONG Ocean Conservancy, analizaron los resultados de 10.412 autopsias de animales realizadas en todo el mundo en las que se sabía que la causa de la muerte había sido la ingestión de plástico.

De los animales estudiados, 1.537 eran aves de 57 especies distintas; 1.306 tortugas marinas de 7 especies; y 7.569 mamíferos de 31 especies.

Los investigadores analizaron la relación entre los plásticos presentes en el intestino y la probabilidad de muerte de cada grupo, teniendo en cuenta tanto el número total de piezas de plástico que habían ingerido como su volumen.

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Muchas de las aves marinas tienen pedazos de plástico en el estómago, según la organización Fondo Mundial para la Naturaleza (en inglés, World Wildlife Fund for Nature).

Imagen: Gentileza/WWF.

En comparación con tamaños fácilmente reconocibles, sus conclusiones indican que un volumen de plástico inferior a tres terrones de azúcar se convierte en letal para aves como los frailecillos atlánticos; poco más de dos pelotas de tenis matan a las tortugas marinas y una pelota de fútbol a mamíferos marinos como las marsopas comunes (un cetáceo pequeño de unos 1,5 metros).

“La dosis letal varía en función de la especie, el tamaño del animal, el tipo de plástico que ha ingerido y otros factores, pero, en general, es mucho menor de lo que creíamos, lo cual es muy preocupante si se tiene en cuenta que cada minuto entra en el océano una cantidad de plástico equivalente a la carga de un camión de basura”, señala una de las autoras, Erin Murphy, investigadora de plásticos oceánicos de Ocean Conservancy.

¿Qué plástico es peor?

Los investigadores han estudiado también qué tipo de plástico es más letal para cada grupo de animales marinos.

Sus resultados indican que el caucho y los plásticos duros son especialmente mortales para las aves marinas; los plásticos blandos y duros para las tortugas marinas, y los plásticos blandos y los aparejos de pesca para los mamíferos marinos.

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Las aves marinas son especialmente vulnerables al caucho sintético: solo seis piezas, cada una más pequeña que un guisante, tienen el 90 % de probabilidad de causarles la muerte.

Las tortugas marinas (que pueden pesar entre 80 y 200 kilos en el caso de las especies más comunes) son especialmente vulnerables a los plásticos blandos, como las bolsas de plástico. Solo 342 trozos de bolsa del tamaño de un guisante serían mortales para ellas.

En el caso de los mamíferos marinos, 28 piezas de residuos de pesca (cada una más pequeña que una pelota de tenis) bastan para matar a un cachalote.

Aviso para las personas

El estudio solo se ha fijado en el impacto de la ingestión de plásticos grandes en estas especies, no ha incidido en el efecto de los microplásticos (menores de 5 milímetros) ni otros impactos como los tóxicos que estos animales pueden ingerir potencialmente junto al plástico o las consecuencias de enredarse en ellos.

De las casi 10.500 autopsias de animales marinos muertos a causa del plástico, casi la mitad correspondían a especies que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas —vulnerables, en peligro o en peligro crítico— de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Los científicos subrayan la importancia de que el Tratado Global sobre plásticos que se negocia en el seno del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) sea ambicioso y vinculante.

Fuente: EFE.

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