Algunas de las víctimas fueron liberadas luego del pago de rescate, sin embargo, otros acabaron de la peor manera, pese al esfuerzo económico de sus seres queridos. Este es un recuento de los casos más sonados.
María Edith Bordón de Debernardi
María Edith fue secuestrada el 16 de noviembre de 2001, convirtiéndose en la primera persona secuestrada por el grupo devenido hoy día en el EPP.
Antonio Debernardi comentó que tras la liberación de su esposa, la familia acusó de cómplice del plagio a Marina Arrom, hermana de Juan Arrom. La mujer estaba casada con Guillermo Debernardi, hermano del empresario.
La liberación se acordó con el pago de USD 1.000.000 y la mujer obtuvo su libertad el 19 de enero de 2002, luego de 64 días de cautiverio.
Cecilia Cubas
La joven, quien era hija del ex presidente de la República Raúl Cubas, fue llevada el 21 de setiembre de 2004. El 13 de noviembre de ese año se realizó el primer y único pago de rescate, unos USD 800.000, según la familia.
El 16 de febrero de 2005, su cuerpo fue encontrado en una casa ubicada en Las Palmas 342, en el barrio Mbocayaty de Ñemby. El cuerpo estaba enterrado en un pozo que se encontraba en una de las habitaciones de la vivienda, conocida luego como “La casa del terror”. Los restos mostraban signos evidentes de maltrato y unos años después se pudo confirmar que la víctima fue enterrada viva.
Por el caso, 20 personas fueron condenadas a 35 años de prisión. Sin embargo, otros implicados que están prófugos de la Justicia operan actualmente como miembros del EPP.
Luis Lindstron
El ganadero fue secuestrado el 31 de julio de 2008 por el EPP, en la zona de Kurusu de Hierro, al sur del Departamento de Concepción. Fue liberado el 12 de setiembre del mismo año.
Al principio, los secuestradores pidieron USD 1.000.000 de rescate, luego fueron bajando la cifra, hasta los USD 130.000 que se pagaron finalmente, según versiones. Además, tuvieron que repartirse cabezas de ganado vacuno en la comunidad.
Sin embargo, cinco años más tarde, el 31 de mayo de 2013, el ganadero fue muerto a tiros por epepistas.
Fidel Zavala
El secuestro del ganadero se registró el 16 de octubre de 2009 en la estancia Mabel, Paso Barrero, Departamento de Concepción. Estuvo en cautiverio por más de tres meses y fue liberado el 17 de enero de 2010, luego de que sus familiares pagaran USD 550.000 por su rescate.
Arlan Fick
El joven de 16 años fue el primer menor de edad secuestrado por el EPP. El hecho ocurrió el 2 de abril de 2014. Por su liberación se pagaron USD 500.000, el de abril de ese mismo año.
Como parte de las negociaciones, el grupo armado también exigió a la familia Fick distribuir víveres por valor de USD 50.000 en las comunidades de Kurusú de Hierro y Arroyito, en el Departamento de Concepción. Fue liberado el 25 de diciembre del mismo año tras 8 meses de cautiverio.
Franz Wiebe
Fue secuestrado el 27 de julio de 2016 en las inmediaciones de la estancia denominada La Yeya, mientras trabajaba en las tierras de su patrón, en la colonia Río Verde, Departamento de San Pedro. El EPP había pedido por su rescate USD 700.000, pero su familia había aclarado que solo disponía de G. 5.000.000.
El colono menonita fue liberado el 25 de febrero de 2017, tras permanecer más de seis meses secuestrado en manos del EPP.
Tal como pidieron los secuestradores, los menonitas distribuyeron más de 1.000 kits de víveres por valor de USD 50.000 entre las familias de Antebi Cué, Departamento de Concepción, y Guahory, Departamento de Caaguazú.
Por Félix Urbieta (secuestrado hace 458 días, por el Ejército del Mariscal López), se hizo un pedido de rescate de USD 500.000, mientras que los familiares de Franz Hiebert (145 días, EPP) y Bernhard Blatz (134 días, también llevado por el EPP), tuvieron que repartir víveres por valor de USD 100.000.
Entrega de ganado a gente carenciada
Justamente, el chantaje para la entrega de alimentos es una de las modalidades que caracterizan al EPP. No solo lo hacen con familiares de secuestrados, ya que además en varias oportunidades exigieron a ganaderos la entrega de animales a distintas comunidades para de esta manera no ser víctimas.
El 11 de enero de 2010, la banda criminal logró realizar su primera “donación” (consistente en reses de ganado) a la gente pobre, a costa de la familia Zavala, como parte del pago para obtener la libertad de Fidel, quien fue liberado siete días después.
También está el caso del empresario Cristian Gustavo Domínguez, a quien en el 2015 se le exigió, por medio de un comunicado, dar USD 300.000 en víveres a varias comunidades de la región y barrios carenciados de Asunción, además de 60 cabezas de ganado.
Además, muchas familias de la Comisión Internuclear de Arroyito, Concepción, se negaron a recibir el regalo del EPP, consistente en cinco kilos de carne, que empleados de la estancia Santana intentaron repartir, tras ceder el propietario, Desio García, al mandato del grupo armado de entregar reses de ganado a los pobres. Esta orden fue dejada el día que atacaron la estancia, en el 2013.
Con estos montos, se evidencia que la industria delictiva del secuestro, cuyos casos más sonados se atribuyen al Ejército del Pueblo Paraguayo, sigue vigente en el país, mientras que las autoridades no dan solución a la problemática de los grupos armados.
La última víctima conocida fue Abrahán Fehr, quien ya fue llevado en el 2015 pero hallado muerto el jueves último, en una estancia del distrito de Tacuatí, San Pedro.