En estos tiempos difíciles hasta la petición del pan de cada día tiene sus dificultades.. “Danos esperanza para pedir el pan de cada día”, comenzamos ya a rezar. Y el problema no está en Dios, que sabemos que siempre nos escucha, sino en los hombres y mujeres escombros que parecieran hacer todo lo posible impidiendo que la oración de todos sobre el pan alcance a todos. Y ellos nos escatiman el pan, la justicia, el trabajo, la salud, la seguridad, la educación, etc.
Nos robaron de todo en los sesenta años y ya sentimos que nos comienzan a querer robar hasta la esperanza.
La esperanza de vivir con dignidad comienza a resquebrajarse ahora. Si en el 2008 no hubiera alternancia con una alternativa digna, el desconcierto en la esperanza va a ser todavía mayor, no solamente con una huida masiva a otros países, sino también con el endurecimiento de posiciones de los que nos sentiremos frustrados y de los que teniendo el poder lo absolutizarán reprimiéndonos.
Una vez más llamamos al sentido común de todos los ciudadanos y políticos. En un momento como este solamente cabe la unión de todos por dos legislaturas para dar el cambio económico-social-político que nuestro pueblo necesita. Esos harían los patriotas.
En estas circunstancias es necesario incentivar la esperanza. Si en los tiempos difíciles pasados ikatu kuri, en estos ikatu jevýta también.