Koki Ruiz manifestó en Radio Monumental AM que la construcción del retablo “fue una etapa maravillosa”. Hubo mucha gente que participó en el proceso para llevar a cabo la obra que usará el Papa el domingo en Ñu Guasu, tanto llevando el maíz y el coco, y acercándose a escribir en los cocos.
“Felicito la respuesta del pueblo paraguayo, cómo han tomado, cómo se han apropiado de esta obra, cómo debe ser una obra de arte”, expresó Ruiz. Para él es una historia que “no vamos a olvidar nunca”, tanto por “el cariño recibido, su esperanza, su ilusión, su solidaridad”, como por lo que representó la misión en sí.
Además, señaló que la instalación del retablo “fueron días de mucho sacrificio” ya que hubo frío y lluvia. “Las cosas resultaron mucho más pesadas de lo que pensábamos”, expresó.
Igualmente, afirmó que su gran satisfacción fue “que la gente participe”. “Al paraguayo lo que nos gusta queremos tocar. La gente manoseaba, tocaba, los niños entraban y corrían, todo formaba parte de la obra”, sostuvo.
Con respecto al papa Francisco, el artista indicó que Paraguay “le está retribuyendo el cariño que le tiene”. “Nosotros nos sentimos queridos por él, habló de la mujer paraguaya”, añadió.
Para la realización del retablo fueron utilizadas 25.000 espigas de maíz, 1.000 calabazas y 200.000 cocos en los que una gran cantidad de personas estamparon mensajes y deseos para el Sumo Pontífice. Reivindica el estilo barroco guaraní y la agricultura familiar campesina.