En la mañana de este viernes la jueza Janine Ríos envió un informe al Tribunal de Apelación de Salto del Guairá, con el cual rechaza la recusación planteada en su contra.
El tribunal deberá definir el apartamiento o la continuidad de la magistrada en la causa de la masacre de Curuguaty. En la misma hay un total de 12 acusados por el hecho ocurrido el 15 de junio, que desembocó en la destitución de Fernando Lugo.
La audiencia preliminar se suspendió el jueves, a raíz de que los abogados defensores Guillermo Ferreiro y Vicente Morales pidieron la recusación de la jueza por “parcialidad manifiesta”.
La recusación fue planteada, luego de que la jueza haya rechazado la reposición de los defensores, que pedían la anulación de la mayoría de las pruebas, por no figurar en el escrito de acusación del fiscal Jalil Rachid.
El miércoles se realizó la exhibición de las evidencias recolectadas por la Fiscalía, las cuales se encontraban en nueve cajas. La defensa señaló que solamante tres cajas de las nueve exhibidas figuraban en la acusación.
La jueza afirmó que las pruebas fueron reacomodadas para su mejor conservación y que se respetó la cadena de custodia. Añadió que “no se plantaron pruebas así como sugirió la defensa”. A lo que la defensa respondió que nunca sugirió tal cosa y que lo había dicho el fiscal.
Las pruebas se exhibieron a raíz de un error advertido tanto por la defensa como por la jueza, quienes señalaron que las pruebas no estaban descritas con especificaciones en la acusación, ya que figuraban con códigos alfanuméricos.
La defensa había solicitado la anulación de la acusación, en tanto la jueza ordenó que se exhiban las pruebas a modo de subsanar el error de la Fiscalía. Los abogados defensores se opusieron a que se realice la diligencia y la magistrada resolvió hacerlo de igual manera.
En un comunicado, los abogados señalan que se sorprendieron porque “la forma en que fueron ofrecidas las pruebas no permitió a esta defensa conocer las mismas, pero, más grave aún, en la audiencia preliminar se pretendió introducir nuevas evidencias que ni siquiera fueron numeradas y mucho menos ofrecidas en el escrito de acusación”.