El jubilado José Rivarola expresó a NPY que había recibido la promesa de saldar las cuentas, tras una medida de hambre realizada en el mes de diciembre pasado.
“En el mes de diciembre el señor Máximo Medina nos prometió, a mí y otras cuatro personas del Mercado de Abasto, que nos iban a abonar la totalidad de nuestros salarios, con la promesa que iban a saldar con el nuevo préstamo que realizaron y que iban a pagar a la Caja de Jubilaciones, cosa que cumplieron hasta el mes de noviembre, pero con nosotros llegó el momento y nos dieron G. 10 millones”, señaló
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El afectado expresó que tuvo que desmontar el techo de su casa, hice un préstamo de una financiera y actualmente no tiene baño.
“En la precariedad yo estoy viviendo, si la Municipalidad de Asunción me debe G. 49 millones, no tengo crédito, la Caja Municipal está en quiebra, y con lo que pagó Bello (me) pagaron dos meses”, reveló.
En ese sentido, dijo que busca que le puedan pagar lo que le corresponde. “Necesito que me abonen, tengo que hacerme estudios de colonoscopia, tengo hernia en la vesícula, no sé a quién recurrir”, explicó.
Entre lágrimas, el ex funcionario rogó para que le abonen lo que le deben. “Nunca creí que iba a llegar a semejante situación para cobrar lo que me corresponde”, apuntó.
Rivarola trabajó 18 años en la Policía Municipal de Tránsito y también 12 años en Servicios Urbanos de la Municipalidad de Asunción y vuelve a recurrir a la medida de fuerza extrema.
“Señor Luis Bello, quiero que tenga corazón para pagarme. Me gané, (son) 30 años, cinco meses. Di de mi vida por esta institución e ingresé por concurso. Les ruego que me paguen lo que me corresponde y me voy a mi casa”, manifestó.