Ante este escenario, equipos de asistencia y organismos de seguridad intensifican las acciones preventivas para proteger a las familias que viven en zonas inundables, especialmente en el barrio San Rafael y San Agustín de Ciudad del Este, donde unas 170 familias ya fueron evacuadas.
La Itaipú Binacional informó que el aumento de las precipitaciones provocó una mayor elevación del nivel del río, lo que mantiene en alerta a las instituciones encargadas de atender a las comunidades ribereñas.
La Asesoría de Responsabilidad Social de la hidroeléctrica, junto con las Fuerzas Armadas, voluntarios y pobladores, trabaja en las evacuaciones y en la asistencia a las familias afectadas.
El pronóstico de una nueva subida del Paraná coincide con la apertura de la segunda canaleta, ubicada en la parte central del vertedero, realizada este martes. La entidad explicó que esta operación responde a los procedimientos técnicos establecidos para evacuar el caudal necesario de manera segura y controlada.
Itaipú aclaró que la apertura de la canaleta no provoca por sí misma las inundaciones en las comunidades ribereñas. Según el comunicado, el impacto está relacionado con el aumento del caudal vertido, que pasó de 10,5 millones de litros por segundo a las 11:00 a 11,3 millones a las 12:00, lo que representa un incremento de 800.000 litros por segundo.
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El ingeniero Paulo Zanelli Jr., coordinador de la Comisión Especial de Crecidas de Itaipú, recordó que Ciudad del Este y Foz de Yguazú ya enfrentaron importantes inundaciones en años anteriores. “Las mayores crecidas históricas registradas en la región ocurrieron en 1992, 1983 y 2014, en ese orden”, señaló.
El profesional agregó que cada uno de estos episodios dejó experiencias que permitieron mejorar los mecanismos de prevención y respuesta. “Contribuyeron a perfeccionar el monitoreo, la planificación y la actuación de los equipos de Itaipú, siempre con el objetivo de velar por la seguridad de la represa y minimizar los impactos de las crecidas sobre la población”, afirmó.
En el barrio San Rafael, las tareas de evacuación continuarán intensificándose ante la posibilidad de que el nivel del río siga subiendo. Las acciones buscan trasladar a las familias a lugares seguros y reducir la exposición de los pobladores a las inundaciones.
Mientras tanto, Itaipú mantiene el monitoreo hidrometeorológico permanente a través de su División de Estudios Hidrológicos y continúa coordinando las medidas de prevención con las instituciones involucradas. La evolución de las lluvias y del caudal del Paraná será determinante para establecer el alcance de la crecida durante los próximos días.