El Instituto de Previsión Social (IPS) estima que reparar los tres ascensores principales del Hospital Central, ubicados en la entrada del establecimiento, tendrá un costo de entre G. 900 millones y G. 1.000 millones.
La situación fue analizada durante la sesión del Consejo de Administración, donde se aprobó el pliego para el llamado a contratación del servicio de mantenimiento de ascensores por 24 meses, con un presupuesto de G. 2.600 millones. El IPS rescindió el contrato de mantenimiento y se encuentra actualmente sin cobertura contractual.
El director de Mantenimiento del IPS, Juan José Sánchez Orué, explicó que la institución cuenta con 22 ascensores, de los cuales entre 12 y 14 están actualmente operativos.
Sánchez señaló que el personal del Hospital Central realiza los trabajos habituales de mantenimiento, pero que cuando se necesitan reparaciones de mayor envergadura deben recurrir a una empresa especializada mediante un contrato.
Sánchez Orué también indicó que muchos de los ascensores tienen más de 10 años de funcionamiento, aunque no cuentan todavía con un relevamiento completo que permita determinar la antigüedad y vida útil de cada equipo.
El presidente del Consejo de Administración, Derlis León, puso el foco en los tres ascensores ubicados en el acceso principal del Hospital Central, que actualmente están fuera de servicio. Desde Mantenimiento señalaron que la reparación de estos equipos tendría un costo estimado de G. 900 millones a G. 1.000 millones, tomando como referencia los montos de contratos anteriores.
Sánchez Orué explicó que estas reparaciones podrían realizarse dentro del nuevo contrato de mantenimiento y estimó que, si el proceso avanza sin inconvenientes, los trabajos podrían comenzar y los equipos estarán disponibles en aproximadamente dos meses.
León planteó la necesidad de buscar una vía que permita acelerar la reparación de los tres ascensores, incluso analizando una eventual contratación por excepción u otro mecanismo legal.
El objetivo, según planteó, es que los equipos puedan volver a funcionar cuanto antes debido a la importancia que tienen para el acceso y circulación dentro del Hospital Central.
¿Reparar o comprar nuevos?
El elevado costo de la reparación generó cuestionamientos entre los consejeros. El consejero Jimmy Giménez recordó que el IPS viene enfrentando problemas con los ascensores desde hace años y planteó si no sería más conveniente reemplazar los equipos en lugar de continuar destinando recursos en las reparaciones.
Por su parte, el consejero José Emilio Argaña consideró necesario contar con un informe patrimonial sobre todos los ascensores del IPS a nivel país. Planteó determinar cuántos equipos existen, cuántos están operativos y cuáles ya deberían ser dados de baja por su antigüedad u obsolescencia.
Argaña también cuestionó si resulta conveniente gastar cerca de G. 1.000 millones en reparar los tres ascensores de la entrada del Hospital Central.
“Estos tres que están al frente van a costar G. 1.000 millones. ¿No será mejor comprar?”, planteó.
En la misma línea, el consejero Ramón Zarza Pintos señaló que antes de decidir nuevas inversiones se debería conocer cuál es la vida útil de los equipos.
Aprueban llamado de mantenimiento
Pese a las dudas planteadas sobre la conveniencia de reparar o renovar los ascensores, el Consejo de Administración aprobó finalmente el pliego para el llamado a contratación del servicio de mantenimiento de ascensores. La propuesta tendrá una vigencia de 24 meses, aunque se planteó la posibilidad de ampliar el servicio a 24 meses con una designación de G. 2.600 millones.
El Consejo aprobó así el llamado para el mantenimiento, mientras queda pendiente un análisis más amplio sobre el estado, antigüedad y vida útil de los ascensores del IPS y la conveniencia de reparar los equipos existentes o avanzar en su reemplazo.