“La inteligencia artificial tiene indicios de que puede ser fuente de exclusión y generar más brechas. Se requerirá de un discernimiento ético cada vez que estas decisiones afecten a las personas”, señaló el líder religioso de la Diócesis de Caazapá.
Benítez sostuvo que el avance tecnológico no puede ser analizado únicamente desde una perspectiva económica, sino que debe considerar sus efectos sobre las personas y la sociedad.
“El criterio económico debe ir de la mano del criterio ético y espiritualidad”, afirmó, al plantear la necesidad de que las nuevas herramientas sean orientadas hacia el bien común y no únicamente hacia la eficiencia o el crecimiento.
En ese sentido, el obispo remarcó que el desarrollo tecnológico debe estar acompañado de una reflexión permanente sobre su finalidad.
“El verdadero progreso no consiste únicamente en desarrollar herramientas cada vez más sofisticadas, sino en preguntarnos permanentemente para qué las utilizamos y al servicio de quién las ponemos”, expresó.
La advertencia del obispo comulga con el objetivo central del encuentro: analizar cómo las transformaciones tecnológicas y sociales pueden estar al servicio de todas las personas.
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La Semana Social Paraguaya 2026 se desarrolla hasta el jueves 17 de septiembre, en el Seminario Metropolitano de Asunción. Esta actividad es convocada por la Pastoral Social Cáritas Paraguay y la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, con la participación de representantes de la Iglesia, el Estado, la academia y organizaciones de la sociedad civil.
El primer eje, desarrollado esta mañana martes, se denominó “Dos revoluciones tecnológicas, un mismo desafío”. La hermana Nancy Fretes presentó una reseña de la Carta Pastoral de los obispos sobre el bien común; posteriormente, monseñor Guillermo Steckling expuso sobre la encíclica Magnifica humanitas, mientras que Camilo Filártiga analizó la relación entre ambos documentos. El bloque concluyó con un intercambio con los participantes, moderado por Susana Oviedo.
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Las jornadas siguientes estarán dedicadas a “Educar para una nueva época”, mañana miércoles, e “Inteligencia artificial, instituciones y bien común”, el jueves.
Además, se prevén espacios de trabajo con representantes de las pastorales sociales diocesanas. Las reflexiones tienen como marco la Carta Pastoral sobre el Bien Común de la Conferencia Episcopal Paraguaya y la encíclica Magnifica humanitas, con énfasis en la dignidad humana frente a las transformaciones tecnológicas y sociales.
La Semana Social busca no solo debatir sobre los cambios que atraviesa el Paraguay, sino también generar orientaciones y compromisos concretos para la construcción del bien común, mediante el diálogo y la corresponsabilidad entre Iglesia, Estado, academia, organizaciones sociales y ciudadanía, destacan desde la pastoral.