La crisis de desabastecimiento de medicamentos en el Instituto de Previsión Social (IPS) se profundizó en los últimos años y coloca bajo presión la gestión encabezada por Jorge Brítez, quien asumió la presidencia de la previsional en 2023. Según un informe del Partido Democrático Progresista (PDP), con base en los documentos de data pública, los datos muestran que el problema no solo persiste, sino que se agravó durante su administración.
El escenario actual es crítico con 154 medicamentos que se encuentran con stock cero, de los cuales 102 son considerados urgentes. Se trata de fármacos esenciales para pacientes con enfermedades oncológicas, cardiovasculares y crónicas, cuya interrupción puede tener consecuencias graves en los asegurados.
El senador Rafael Filizzola advierte sobre la magnitud del problema y su carácter estructural: “El Instituto de Previsión Social atraviesa una crisis que ya no puede describirse como coyuntural. Es sistémica, documentada y en agravamiento”.
La evolución de los datos sobre fármacos dentro del periodo de gestión de Brítez refuerza ese diagnóstico. En setiembre de 2023, el IPS reportaba 125 ítems sin stock. En agosto de 2025, la cifra oficial descendía a 48, aunque seguía siendo cuestionada, pero el alivio fue temporal. Para febrero de 2026, el 32% del listado básico ya estaba sin disponibilidad hasta escalar a los 154 medicamentos faltantes en marzo.
Para Filizzola, el impacto no es abstracto. “No estamos hablando de faltantes menores: Son medicamentos para pacientes oncológicos, cardiacos, diabéticos y personas internadas en terapia intensiva. Trabajadores que aportan mes a mes al sistema y que hoy no reciben lo que les corresponde por derecho constitucional”, subraya el legislador.
Uno de los factores que dicen podría explicar la crisis es la parálisis en el sistema de contrataciones públicas. Entre 2023 y 2026, el IPS realizó 562 convocatorias, pero unas 465 siguen en evaluación cerrada. En la práctica, procesos que deberían resolverse en tres meses pueden tardar hasta 26 meses.
A esto se suma la deuda acumulada con proveedores, que asciende a unos USD 990 millones, con más de USD 500 millones vinculados al sector salud. Según Filizzola, este punto es central: “Una deuda que hace imposible sostener la cadena de suministro de medicamentos e insumos”.
Sin embargo, el análisis del informe introduce un elemento clave: El pago de deuda representa menos del 5% del presupuesto de salud proyectado para 2026. Esto lleva a cuestionar la gestión. En palabras del legislador:
“Esto significa que el desabastecimiento no obedece únicamente a restricciones de caja, sino también a fallas graves de planificación, priorización y ejecución del gasto”. En medio de la crisis se aguarda que la administración Brítez brinde informes y se insiste en la destitución.
Legislador pide explicaciones
El 8 de abril vence el plazo para la entrega de informe del Instituto de Previsión Social (IPS) solicitado por el senador Rafael Filizzola. El legislador solicitó al Poder Ejecutivo un informe sobre las deudas que mantiene IPS con los proveedores de medicamentos, los insumos hospitalarios y servicios tercerizados. Además, pide los datos sobre las operaciones de la cesión de derechos de los cobros realizados en su favor.