“Paraguay ofrece un marco de incentivos altamente competitivo para la inversión extranjera, sustentado principalmente en la Ley 60/90 (reemplazada este año), el régimen de maquila y una presión tributaria reducida, con reglas claras para la repatriación de capitales. Este entorno ha contribuido de manera directa al crecimiento del PIB, la generación de empleo formal y la diversificación productiva”, explicó el experto. Añadió que estos beneficios se optimizan cuando los inversores planifican adecuadamente para evitar problemas legales y fiscales.
En cuanto al régimen de maquila, Lobos Ibarra detalló sus ventajas para empresas que producen con fines de exportación. “El régimen de maquila permite a empresas extranjeras producir en Paraguay con destino a exportación bajo un impuesto único del 1%, además de exoneraciones aduaneras y costos operativos altamente competitivos”, indicó. Los sectores con mayor rentabilidad incluyen el textil, autopartes, plásticos, agroindustria, electrónica liviana y servicios industriales, donde se estructuran proyectos con énfasis en el cumplimiento normativo para maximizar ganancias.
El rol de la inversión extranjera en la economía paraguaya también fue abordado por el abogado. “La inversión extranjera cumple un rol central en la estabilidad económica del Paraguay, fortaleciendo las exportaciones, el ingreso de divisas y la transferencia de tecnología”, aseguró. Sin embargo, reconoció desafíos como la infraestructura y la eficiencia institucional, aunque el país mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, con baja inflación y estabilidad cambiaria. Recomendó que los inversores busquen asesoría local para operar con mayor previsibilidad.
Sobre la creación de sociedades en Paraguay, Lobos Ibarra resaltó los bajos costos y procesos ágiles. “Paraguay ofrece costos bajos y procesos ágiles para la constitución y mantenimiento de sociedades, además de un sistema tributario simple y transparente. El principal beneficio es la seguridad jurídica, siempre que la estructura societaria y fiscal sea diseñada correctamente”, manifestó. Este enfoque facilita la instalación de inversores en el país mediante el cumplimiento de normativas administrativas y fiscales.
Finalmente, el experto analizó las tendencias económicas futuras. “Paraguay continuará posicionándose como un destino atractivo para la inversión extranjera mediante la industrialización, la expansión del régimen de maquila, el desarrollo logístico e inmobiliario y los servicios regionales”, enfatizó. Señaló que los inversores priorizan no solo incentivos fiscales, sino también seguridad jurídica, lo que reduce riesgos y fortalece estructuras sostenibles a largo plazo.