13 sept 2026

II - Paraguay y sus relaciones con Brasil

¿Aliado estratégico, socio comercial, hermano menor? o … directamente súbdito?

La frontera entre Paraguay y Brasil tiene una extensión aproximada de 1.367 kilómetros. A la que los ríos Paraguay, Paraná, Apa y el arroyo Estrella aportan 929 km. incluyendo el embalse de Itaipú; y una frontera seca de 438 km.

Considerando esta magnitud, creo que los paraguayos hemos ignorado desde siempre la verdadera catadura institucional de nuestro poderoso vecino. Considerando sobre todo, que su inmenso territorio fue constituido especialmente mediante las “buenas artes” de la diplomacia imperial atesorada durante milenios.

Porque si pusiéramos mayor atención a los sonidos de nuestras recíprocas relaciones, escucharíamos el estrépito de una larga historia de tropelías y menoscabos que nunca tuvimos en cuenta. Ni lo tenemos en cuenta ahora. Porque si el Gobierno de nuestro país analizara lo que se conoce como hipótesis de conflictos, encontraría que la misma relación de fuerzas de nuestros dos países provee suficientes razones como para mirar de reojo pero atentamente, nuestros contactos con “el vecino de al lado”.

Además de lo señalado, la balanza comercial entre el Paraguay y Brasil es enormemente favorable a nuestro vecino. Y conste que los números son tomados de las transacciones oficiales habiendo –como se sabe– un intercambio escasamente registrado que se produce a través de nuestros extendidos y permeables límites.

Otro aspecto de nuestra vulnerabilidad es que las autoridades del Brasil saben mucho de nosotros frente a lo poco o nada que sabemos sobre ellos; y de lo mucho que voluntaria e irresponsablemente fingimos ignorar. De hecho y además, una característica de los imperios suele fundarse en ese desnivel de las relaciones. Por lo que el del Brasil ha hecho siempre abuso de misiones secretas, tratados secretos, archivos secretos.

Una Corte que se fugó de su propia capital –en secreto– para salvar el pellejo, hacia finales de 1807, no se iba a andar con chiquitas para otros menesteres no tan “cristianos”, al momento de asegurar beneficios, conveniencias y ventajas.

Como ejemplo tenemos a nuestros propios archivos nacionales sustraídos por el ejército imperial durante la Guerra contra la Triple Alianza.

Archivo que no nos lo devuelven y hasta se nos niega su acceso a los mismos. Y a propósito, el secreto sobre tal archivo se ha postergado por 70 años más; medida implementada durante el gobierno anterior de Lula. Y por iniciativa del PT en el Parlamento brasileño de entonces.

A propósito del tema, solo un reducido inventario de la “hermandad brasileña” tras la finalización de la Guerra del Paraguay contra la Triple Alianza, refiere los siguientes temas:

* Sobornos de variados montos a diversas autoridades;

* Financiamiento de rebeliones (golpes de Estado). En alguna ocasión, hasta con la provisión de uniformes y armas brasileñas.

* Presión militar mediante tropas y cañoneras apostadas frente al puerto de Asunción.

* Derrocamiento de presidentes; como consecuencia del apoyo militar brasileño a los insurrectos.

* Imposición de presidentes;

* Vetos a candidatos que no fueran del agrado de Itamarati. Los casos están mencionados por el diplomático y periodista norteamericano Harris Gaylord Warren (“Paraguay, revoluciones y finanzas”: p. 86 y 88).

* Imposición de Tratado de límites o de comercio (todos convenientes exclusivamente al Brasil).

* Cierre de medios de prensa (1903).

* Financiamiento de otros medios de prensa (“La Libertad” en 1893).

Sin mencionar el apoyo brasileño a Bolivia, durante la contienda del Chaco.

¿Son éstas las razones por las que durante su período anterior, el presidente Lula recomendó que “no convenía conocer los secretos de las relaciones entre el Brasil y Paraguay?

¿Son estos los mecanismos que presidieron las indecorosas condiciones del Tratado de Itaipú?

¿Fue por eso que el Brasil del socialista Lula, protegió hasta la muerte a un dictador “anticomunista” sanguinario y pervertido como Alfredo Stroessner?

.... O en el Brasil constitucional y democrático, Itamarati sigue ejerciendo el poder imperial de siempre, sin importar quien ocupe la silla presidencial?

Esta historia seguirá...

Más contenido de esta sección