08 ene. 2026

Hallaron 693 resoluciones dictadas por jueces de Paz “violando la ley”

El Ministerio Público encontró una presunta colaboración entre jueces de Paz con abogados, ujieres, actuarios y oficiales de Justicia, para beneficiar supuestamente a empresas de cobranza.

ministerio publico.jpg

Sede del Ministerio Público. | Foto: Archivo UH.

Un total de 693 resoluciones, en violación de la ley, fueron dictados por jueces de Paz de Asunción, que hoy están imputados por prevaricato, en la causa conocida como Mafia de los Pagarés, según determinó el Ministerio Público.
Se trata de los jueces Víctor Nilo Rodríguez (Juzgado Recoleta), Nathalia Garcete Aquino (Juzgado La Catedral), Carmen Analía Cibils (Juzgado La Encarnación) y la ahora ex jueza Lilian González de Bristot (Juzgado San Roque), quienes tienen un proceso por uso de documentos públicos de contenido falso y prevaricato.

Los fiscales Belinda Bobadilla, Jorge Arce y Leonardi Guerrero –tras una investigación exhaustiva en los cuatro Juzgados– determinó que entre el 2023 y el 2024, los magistrados dictaron resoluciones irregulares, “violando el principio de igualdad”.

Rodríguez firmó sentencia en 174 expedientes. Por su parte, la jueza Garcete, en el mismo periodo, sacó 97 resoluciones; Cibils, dictó fallos en 237 expedientes y González de Bristot en por lo menos 185 expedientes.

Todas estas dan un total de 693 resoluciones.

MODUS OPERANDI. Entre el 2022, 2023 y 2024, las empresas de cobranzas promovieron demandas de acción preparatoria de juicio ejecutivo y otros directamente juicios ejecutivos para ejecutar pagarés “sin indicación del beneficiario”, según el Ministerio Público.

Los ujieres debían notificar a los supuestos deudores de estas demandas, para que puedan comparecer a reconocer las firmas estampadas en los pagarés.

Estos, también debían ser intimados por los oficiales de Justicia para el pago.

Otras notificaciones que debían hacerse eran para que se presentaran a oponer excepciones; y luego debía disponerse el embargo de los bienes suficientes para cubrir el monto reclamado.

¿Qué es lo que dice la Fiscalía? Que ni las notificaciones, ni las intimaciones de pago, así como los mandamientos de embargo no se hicieron.

Falsamente, los ujieres y oficiales de Justicia consignaron en los expedientes múltiples cédulas de notificación con supuestos informes de haber diligenciado “en una misma fecha, e incluso, en una misma hora, y en ciudades distantes”, a veces por la misma persona.

Teniendo estos informes, según la Fiscalía, los jueces habrían beneficiado a los demandantes, “torciendo el derecho”, porque se habrían falseado los hechos, diciendo que las notificaciones se hicieron supuestamente de la debida manera, cosa que no ocurrió en centenares de estos expedientes.

COLABORACIÓN. Los jueces habrían tenido “la colaboración activa de los abogados demandantes representantes de las empresas de cobranzas, así como de los ujieres notificadores, actuarios y oficiales de Justicia, que habrían simulado realizar actos procesales, que en la realidad nunca se daban”.

Los fiscales determinaron que ellos sabían, consintieron y acordaron “que los expedientes y las actuaciones fuesen elaborados por los abogados demandantes, representantes de firmas de cobranzas”.

Es decir, que no eran los funcionarios judiciales los que hacían las diligencias.

También supuestamente sabían que los demandados no comparecieron a reconocer su firma, y conocían que las notificaciones eran falsas.

Finalmente, los magistrados de los Juzgados de Paz de Recoleta, Catedral, La Encarnación y San Roque sacaron sus resoluciones “con el conocimiento de que se apartaban de la ley”, y “con la clara intención de favorecer a la parte actora”, dice la imputación.

<b>Juez habría tenido la colaboración de abogados, ujieres, actuarios y oficiales de Justicia, que habrían simulado realizar actos.</b>
<b>(Juez) habría sabido, consentido y acordado que expedientes y actuaciones fuesen elaborados por abogados demandantes. Ministerio Público.</b>
31270554

Lilian González, ex jueza.

31270557

Víctor Rodríguez, juez.

31270571

Analía Cibils, jueza.

31270561

Nathalia Garcete, jueza.

juicio de pagares.JPG

Sospechas. Existió una supuesta colaboración de los funcionarios judiciales, así como de los abogados demandantes para que el juez dictara resoluciones “violando el derecho”.

.

<b>63 imputados</b> <br/>En total, en esta causa fueron imputadas 63 personas, entre las que están los jueces, actuarios, ujieres, oficiales de Justicia y abogados, quienes promovían las demandas. Los hechos son por prevaricato, uso y producción inmediata de documentos públicos de contenido falso. Dicen los fiscales que hay elementos suficientes que sustentan la sospecha de los hechos, así como la participación de los hoy imputados en el esquema.

Más contenido de esta sección
Liz Prieto sigue recorriendo el país para finiquitar las más de 30 causas en su contra por adquirir un electrodoméstico y un pequeño crédito que le había dejado una deuda que creció injustamente.
Funcionarios del Senave, junto con personas ajenas a la institución, exigían a importadores sumas millonarias en concepto de “colaboración” o “gratificación por celeridad” para expedir el certificado que habilita la importación de tomates, papas y cebollas. Si bien el trámite tenía un costo oficial de G. 17.715, los solicitantes debían pagar hasta G. 10 millones. Por el hecho están acusados Pastor Emilio Soria, ex titular del ente; el ex intendente de Lambaré Roberto Cárdenas, entre otros.
Desde noviembre, la recusación presentada contra la fiscala Liz Medina en la causa de la jueza de Paz Norma Ortiz no se resuelve, por lo que el caso está trabado. La agente fue asignada para investigar el presunto esquema de la mafia de pagarés dentro del Juzgado de Luque. El caso saltó a luz tras una auditoría de la Corte, que confirmó irregularidades en los juicios.
Ante las denuncias de supuestos pedidos de coimas para agilizar la expedición de los documentos, la Policía Nacional insta a la ciudadanía a informar los casos de corrupción para investigar y sancionar.
Un análisis de 200 causas permitió establecer una caracterización aproximada de uno de los hechos más denunciados a nivel país. El 37% de los casos fueron víctimas de entre 30 y 45 años.