El caso de León, el perro que murió el pasado viernes debido a las graves lesiones que sufrió por una explosión de cebollón en la Nochevieja, está en manos del fiscal Christian Bartomeu.
Las primeras diligencias se iniciaron tras la presentación de una denuncia formal ante el Ministerio Público de Caaguazú.
Durante una entrevista con Monumental 1080 AM, Bartomeu explicó este miércoles que el primer paso es buscar a los adolescentes que serían los presuntos autores, para determinar la edad y el grado de responsabilidad en este caso, el cual podría considerarse una crueldad animal.
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En el recuento de los hechos, el fiscal detalló que los adolescentes estaban recorriendo barrios y tirando bombas en la noche del 31 de diciembre. Uno de esos destellos llamó la atención del canino y lo atrapó con el hocico, momento en que se produce la explosión que le destrozó toda la mandíbula.
🔴 Fiscalía está buscando a adolescentes tras muerte de perro en Caaguazú
— Monumental AM 1080 (@AM_1080) January 7, 2026
🔸 Los menores lanzaron un cebollón y el perro "León" agarró el artefacto con su hocico.
👉🏼 La explosión le destruyó la mandíbula y dos días después falleció.
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Sus dueños lo auxiliaron hasta un centro veterinario, pero no resistió la gravedad de las heridas y finalmente falleció el viernes 2 de enero.
Otro punto que el Ministerio Público evaluará es la responsabilidad que tuvieron los padres en la provisión de los elementos pirotécnicos a los adolescentes.
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“Vamos a estar evaluando (la responsabilidad de los adolescentes con la responsabilidad de la muerte), teniendo en cuenta que estamos en una investigación jurídica. Se tiene que determinar el dolo y, a partir de ahí, ir viendo con qué contamos. Y si no hay forma de determinar la responsabilidad de los adolescentes, eventualmente con respecto a los padres”, expresó.
El caso de León es similar al de Canela, la perra que quedó sin mandíbula inferior tras sufrir la explosión de un cebollón, causa en la cual fue imputado un adolescente de 17 años por crueldad animal, delito que prevé la prisión de hasta seis años de cárcel o multa.