La presidenta del gremio, abogada Rosa Ysabel Pérez, estuvo acompañada de una comitiva y solicitaron audiencia ante el presidente de la Corte, Alberto Martínez Simón, para presentar la denuncia firmada por varios profesionales del Derecho.
Según señala la denuncia los hechos son graves y verificables que comprometen el decoro judicial, la regularidad del proceso, la confianza pública en la administración de justicia y, de manera central, el derecho a la defensa en su dimensión institucional, por lo que solicitan la intervención urgente.
Refieren que se trata de un patrón de actuación incompatible con los deberes funcionales de trato respetuoso, prudencia y neutralidad en audiencia, que incluye manifestaciones descalificantes hacia una profesional en estrados e intentos de convertir el poder disciplinario en una herramienta de presión frente al uso de remedios procesales.
Dicen que los hechos afectan la apariencia de imparcialidad y el deber de reserva, por intervenciones públicas de un familiar directo de la jueza sobre causas en trámite, a más de inconsistencias o atribuciones indebidas en actas.
Solicitan la apertura de actuaciones de Superintendencia con medidas inmediatas de preservación de evidencia, requerimiento de informes, verificación de registros y adopción de medidas correctivas.
Además, alegan que hubo ya varias denuncias en contra de la magistrada por un comportamiento similar.
Maltrato en juicio
La abogada María Solís explicó que durante un juicio oral realizado en octubre del año pasado, solicitó la inclusión de cuatro testigos, a lo que la magistrada Cristel Müller, antes que resolver, comenzó a ofenderla, a criticar su trabajo, diciéndole que era negligente, que no hizo su trabajo, y que los jueces no podían admitir esa situación.
Refirió que todo esto se produjo frente al acusado y a los familiares. Indicó que incluso su defendido quiso defenderla, pero la abogada solicitó calma para que no pasara a mayores.
“Incluso la madre del acusado me expresó: “La jueza ya dijo que vos no hiciste nada por el caso de mi hijo; no sé si seguir confiando en vos...”, remarcó Solís.
Finalmente, la abogada pidió copias de la filmación del juicio oral, y recusó al Tribunal de Sentencia. Sin embargo, el Tribunal de Apelación Penal de Cordillera no aceptó la prueba, porque no había orden judicial para filmar el juicio. “No es que no haya ocurrido, sino que no vieron las pruebas que adjunté”, dijo.
Al final, los camaristas ratificaron a las juezas Cristel Müller, Liliana Ruiz y Ángela Carolina Jara. Luego, la presidenta del Tribunal, según refirió, le citó para la aplicación de medidas disciplinarias.
Ante esto, la abogada Solís pidió ayuda al gremio, y fue acompañada por la abogada Rosa Pérez; sin embargo, la diligencia se suspendió, ya que solo la jueza Müller quiso estar en la audiencia sin la presencia de sus demás colegas. Ante el pedido, Müller se refugió en su despacho, según denunciaron.
La audiencia se hizo el 20 de febrero pasado, donde con voto dividido, el Tribunal resolvió no imponer sanción a la profesional, mientras que Müller, en minoría, votó por aplicar 25 días-multa.
Por su parte, la abogada Rosa Pérez, titular del gremio, explicó que la magistrada le denunció por defender a la colega.
También refirió que, con las publicaciones periodísticas, Sandra Müller, hermana de la magistrada, opinó en las redes sociales para defender a la jueza, comentando varios puntos que hacen a la causa en cuestión.