Según afirmó el portavoz presidencial, Manuel Adorni, en su habitual rueda de prensa en la Casa Rosada (sede del Ejecutivo), el cierre del medio “no es parte de una dictadura”, cuando fue cuestionado en esos términos por los primeros pasos que el Ejecutivo dio hacia la clausura de la agencia: el vallado de sus oficinas por parte de la Policía y el bloqueo de su web.
Además, sus trabajadores recibieron una notificación de madrugada por la que quedaron “dispensados” de efectuar su labor durante siete días, aunque sí percibirán el salario de esa semana.
“Esto no tiene nada que ver ni con el pluralismo de la información o de los medios ni con cuestiones que tengan que ver con la libertad de prensa; es solamente cumplir con lo que el presidente prometió en campaña. Ahora el presidente dio la orden de ponerlo en ejecución. No hay mucho más que agregar”, apuntó el vocero.
PÉRDIDAS MULTIMILLONARIAS. Adorni afirmó que Télam acumuló este año pérdidas por valor de 20.000 millones de pesos (unos 24 millones de dólares al tipo de cambio oficial actual) y que esta semana “se va a conocer el plan que está diseñando el Gobierno” para el cierre de la empresa “y el destino de sus trabajadores.
A ese respecto, señaló que “los equipos técnicos están analizando las diferentes alternativas”, por lo que no pudo responder si el cierre del medio estatal “es una cuestión que deba o no pasar por el Congreso”.
Como mostró la cuenta oficial de la asamblea de trabajadores (Somos Télam) en la red social X, la puerta del medio fue vallada a la medianoche del domingo (03:00 GMT del lunes), mientras sus delegados sindicales asistían a esa instalación, en lo que calificaron de “ataque a la libertad de expresión”.
Adorni comentó que con ese dispositivo policial seguramente se quiso “evitar cualquier confusión” y se buscó “mantener la seguridad y la garantía de que no haya nadie que no tenga que estar allí”, ajenos al Gobierno o a Télam.
Además, este lunes, la web de la agencia mostraba la leyenda “página en reconstrucción”. Todos los medios nacionales e internacionales acreditados para la conferencia de este lunes aludieron al cierre de la agencia fundada en 1945, que cuenta con 700 trabajadores y que fue intervenida por el Ejecutivo el pasado 5 de febrero.
Durante su discurso de apertura de sesiones del Congreso el viernes, Milei anunció el cierre de la agencia y sostuvo que fue “utilizada durante las últimas décadas como agencia de propaganda kirchnerista”, con referencia al espacio político afín a la ex presidenta Cristina Kirchner.
A comienzos de febrero, el nuevo gobierno decretó la intervención por el plazo de un año de los medios de comunicación estatales para “modificar la estructura orgánica y funcional”.