31 may. 2026

Dólar barato: Un alivio de hoy que puede salir caro mañana, advierten

INFLACIÓN. Depreciación del dólar se traduce en algunos precios de productos importados más bajos.
EFECTOS. Baja genera un efecto adverso en el crecimiento económico y la generación de empleo.
INGRESOS. Baja del dólar da un alivio en la deuda externa, pero no compensa la caída en los ingresos.
SUGERENCIA. El BCP debe evitar movimientos bruscos, interviniendo en el mercado cambiario.

DDU_6944.JPG_67104513.jpeg

PISO. La primera semana de mayo, el dólar tocó nuevo piso de G. 6.100, pero volvió a subir.

FOTO: DANIEL DUARTE

El economista y ex miembro titular del directorio del Banco Central del Paraguay (BCP) Luis E. Breuer señala que la caída del dólar favorece el consumo y reduce la inflación. Pero también erosiona la competitividad de las exportaciones, puede frenar la llegada de inversiones extranjeras, y presiona al Fisco. En ese sentido indica que el desafío es no confundir un alivio del momento con una mejora estructural.

Breuer menciona que el precio del dólar ha venido cayendo aceleradamente en los últimos meses, una caída cercana al 8% desde marzo de 2026 y 25% desde abril de 2025, un movimiento que considera “inusual” por su magnitud y velocidad.

“Un dólar más barato se traduce en precios de productos importados más bajos y mayor poder adquisitivo en guaraníes. Sin embargo, ese alivio inmediato puede esconder un problema más profundo: un efecto adverso en el crecimiento económico y la generación de empleo. Para entenderlo, hay que mirar más allá del corto plazo. El tipo de cambio no es solo una variable financiera. En la práctica, es el precio que determina si Paraguay puede competir con el mundo”, advierte.

Explica que en el corto plazo, el dólar bajo reduce la inflación, ya que abarata productos importados como combustibles, insumos y bienes de consumo si los importadores ven la caída del dólar como permanente.

“Esto mejora el poder adquisitivo de las familias y dinamiza el consumo y el crédito. También amortigua el impacto de precios internacionales más altos del petróleo. Pero este beneficio es, en gran medida, temporal”, adelanta.

El economista señala que Paraguay depende de sus exportaciones, entre ellas la soja, carne, energía, turismo de compra, reexportaciones, que no solo generan ingresos, sino que sostienen el flujo de dólares que mantiene estable y dinámica a la economía.

“Cuando el dólar cae de manera rápida, los exportadores reciben menos guaraníes por lo mismo que venden. Los efectos son directos, se reducen los márgenes de rentabilidad; se desincentiva la inversión productiva, y se pierde competitividad frente a otros países”, sostiene.

Menciona que en este contexto, Paraguay se vuelve relativamente más caro para producir y exportar. Y es un problema estructural, no coyuntural.

La señal para la inversión. Breuer comenta que el tipo de cambio también envía señales a los inversionistas que apuntan al mercado internacional. Ya que un guaraní fuerte puede parecer estabilidad, pero también puede interpretarse como menor competitividad para producir localmente, menores retornos en moneda extranjera, y mayor riesgo de futuros ajustes del tipo de cambio.

“Para un inversor que evalúa instalar una fábrica electrointensiva, procesar soja o carne, o desarrollar logística, el nivel del tipo de cambio —así como su sostenibilidad y previsibilidad— son determinantes. Si producir en Paraguay se vuelve más caro en dólares, el país pierde atractivo frente a otros destinos en la región, especialmente en sectores claves como agroindustria, energía, logística y maquila”, detalla.

El profesional también explica el impacto de la volatilidad sobre las expectativas. Los cambios bruscos en el tipo de cambio generan incertidumbre, y la incertidumbre deteriora expectativas y posterga decisiones de inversión, convirtiéndose en un shock negativo a la economía.

“Además, en un sistema financiero parcialmente dolarizado donde personas y empresas operan en guaraníes y dólares, una expectativa de dólar barato puede inducir una sustitución de monedas hacia el guaraní, es decir, una fuga del dólar. Esto, a la vez, puede generar más volatilidad y presionar aún más a la baja del dólar. En otras palabras, la psicología del mercado puede amplificar la dinámica cambiaria”, manifiesta.

Agrega que el impacto también alcanza a las finanzas del sector público. El efecto fiscal es mixto, pero en conjunto negativo. Por un lado, la deuda externa pesa menos en guaraníes. Pero, por otro, los ingresos del Estado caen: las binacionales aportan menos en guaraníes, los impuestos a las importaciones se reducen y el menor dinamismo exportador afecta la recaudación.

“En otras palabras, el alivio en la deuda externa no compensa la caída en los ingresos”, exhibe.

Ante esta situación, indica que sería un error interpretar la caída del dólar como una señal de fortaleza.

“Un dólar bajo puede generar una sensación de estabilidad que no necesariamente refleja la realidad. Los ciclos cambiarios son reversibles. Lo que hoy favorece el consumo, mañana puede afectar negativamente al crecimiento, la generación de empleo, y la estabilidad”, recalca.

Qué debería hacer la política económica. Frente a este escenario, el economista señala que la respuesta no es intentar fijar el tipo de cambio, sino administrar sus efectos y aprovechar las oportunidades que surjan.

“El Banco Central debe evitar movimientos bruscos, interviniendo en el mercado cambiario cuando sea necesario para reducir la volatilidad. También puede aprovechar para acumular reservas, comprando dólares en momentos de baja, cuando las condiciones lo permitan”, recomienda.

Asimismo, para el Ministerio de Economía, sugiere que existe una oportunidad estratégica: emitir deuda en guaraníes para prepagar deuda en dólares. Esto disminuiría la exposición cambiaria de la deuda pública.

“Pero, más allá de estas medidas coyunturales, la política económica debe enfocarse en lo estructural: mejorar la competitividad. Esto implica acelerar los esfuerzos para modernizar la hidrovía y avanzar en infraestructura y logística, reducir costos, simplificar trámites y acelerar cambios en la matriz energética. También se deben mantener reglas claras y previsibles para los inversionistas”, aconseja.

El ex asesor económico del Fondo Monetario Internacional insiste en que la caída del dólar trae beneficios evidentes en el corto plazo, pero también envía señales de alerta sobre el crecimiento futuro y la generación de empleo.

“Paraguay no puede darse el lujo de perder terreno en exportaciones ni en atracción de inversiones. Porque al final, el desarrollo no se construye con consumo barato, sino con producción competitiva”, puntualiza.

  • “La caída del dólar trae beneficios evidentes en el corto plazo, pero también envía señales de alerta sobre el crecimiento futuro y la generación de empleos”.
Resumen comparativo de variación cambiaria

Preocupa el riesgo de una corrección brusca del guaraní

El ex ministro de Hacienda y economista, César Barreto, advirtió que la rápida apreciación del guaraní frente al dólar podría derivar posteriormente en una corrección brusca del tipo de cambio, en un contexto marcado por la volatilidad y la incertidumbre financiera.

Barreto señaló que el comportamiento reciente de la moneda paraguaya es “inusual”, especialmente por la velocidad y magnitud del movimiento observado en los últimos meses. A su criterio, la cotización actual del dólar no responde completamente a fundamentos económicos estructurales, sino también a factores financieros y de liquidez.

“Las monedas de la región se han apreciado. Pero el caso del guaraní es inusual, al menos en términos de velocidad y magnitud del movimiento reciente”, afirmó.

En ese sentido, manifestó su preocupación por la posibilidad de un ajuste abrupto en el mercado cambiario. “Así como se apreció muy rápido, luego por condiciones cambiantes en un escenario de incertidumbre y volatilidad, luego pueda haber una depreciación brusca”, indicó.

Según explicó, un movimiento repentino del tipo de cambio podría afectar no solo a las empresas, sino también al desempeño económico general. “Eso puede tener efectos no solamente en el balance de las empresas, sino en el crecimiento económico y el empleo”, sostuvo.

El economista sostuvo que la reacción del mercado puede deberse a desequilibrios generados entre tasas de interés, liquidez y operaciones cambiarias. “No necesariamente significa que el guaraní esté ‘fuerte’ estructuralmente, sino que el mercado pudo haber sobrereaccionado por factores financieros y de liquidez”, expresó.

Dentro de ese escenario, Barreto consideró que el Banco Central del Paraguay (BCP) debería intervenir en el mercado cambiario para corregir los desalineamientos que, según dijo, se generaron en los últimos meses. “Sí, debería intervenir, no para fijar artificialmente una determinada cotización del dólar, sino para corregir un desalineamiento importante que el mismo BCP generó entre las tasas de interés en guaraníes y dólares, la liquidez y el valor del dólar”, manifestó.

El economista explicó que cuando el BCP comenzó a reducir su tasa de política monetaria a finales de 2023, mientras la Reserva Federal mantenía tasas elevadas, se redujo el diferencial entre ambas monedas y eso incentivó operaciones especulativas vinculadas al dólar.

Posteriormente, indicó, ocurrió el movimiento contrario y el BCP vendió una importante cantidad de dólares al mercado, lo que derivó en una menor liquidez en guaraníes y un aumento de las tasas de interés en moneda local. “Hoy tenemos un exceso de oferta de dólares y una demanda relativamente fuerte de guaraníes”, afirmó.

Por ello, planteó que el BCP podría intervenir comprando dólares excedentes para reducir los desequilibrios actuales y moderar movimientos extremos del tipo de cambio.

Barreto también sostuvo que tanto la fuerte suba del dólar registrada el año pasado como la reciente caída reflejan valores alejados de los fundamentos económicos. “La cotización del dólar a 8.000 guaraníes del año anterior no era real, mientras que la cotización actual que llegó por algún momento a 6.000 guaraníes tampoco es real”, afirmó.

Añadió que, así como el año pasado el BCP intervino vendiendo “cientos de millones de dólares” para frenar la suba de la divisa, actualmente también podría actuar frente a una apreciación cambiaria excesiva.

El economista alertó que un tipo de cambio excesivamente apreciado puede afectar la competitividad del sector exportador y del desarrollo industrial vinculado al mercado brasileño.

“Más que un dólar ‘alto’, Paraguay necesita un tipo de cambio competitivo y relativamente estable”, sostuvo.

Finalmente, insistió en que el principal desafío para la política monetaria es evitar movimientos abruptos que generen incertidumbre económica. “El desafío del BCP no es fijar un precio específico del dólar, sino evitar desalineamientos muy pronunciados que terminen afectando la actividad económica y la competitividad del país”, concluyó.

  • “No se trata de buscar algún nivel particular de la cotización del dólar, sino que la cotización debe estar acorde con los fundamentos económicos”, César Barreto.

Gremios reclaman por efectos de la baja

La sostenida apreciación del guaraní frente al dólar encendió las alarmas en los principales gremios exportadores del país, que advierten sobre pérdidas de competitividad y márgenes casi nulos para sostener mercados internacionales.

La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capex) señaló que desde setiembre de 2025 viene alertando sobre las dificultades del sector.

Según el gremio, presidido por Sebastián González Morassi, muchas firmas operan “casi sin márgenes de rentabilidad” para mantener sus mercados y cumplir compromisos comerciales nacionales e internacionales.

En la misma línea, la Cámara Paraguaya del Banano y la Piña (Capabap) calificó la situación como una “catástrofe silenciosa” para las zonas productivas. Este sector realizó un análisis cambiario regional (ver infografía), en el que se observa como el guaraní es el que más ha escalado en la región superando los 20% de apreciación sobre el dólar, muy por encima de las monedas de Brasil (1%), Uruguay (4%) y Chile (3%).

El gremio indicó que el guaraní se apreció cerca de 25% frente al dólar en los últimos doce meses, lo que reduce de forma directa los ingresos en moneda local de los exportadores. Del sector bananero dependen más de 20.000 familias en el país.

La preocupación también llegó al sector ganadero. Directivos de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) transmitieron al Banco Central del Paraguay (BCP) su “profunda preocupación” por el escenario cambiario.

Durante una reunión el lunes pasado en sede del BCP, plantearon que la apreciación del guaraní golpea la rentabilidad del sector productivo, especialmente el pecuario.

Desde el BCP sostienen que el tipo de cambio es libre y fluctuante y que su mandato es la estabilidad de precios, no fijar el valor del dólar. Mientras tanto, los gremios exportadores piden medidas que eviten seguir perdiendo competitividad externa, en un contexto donde el dólar tocó mínimos que no se veían desde abril de 2019.

Más contenido de esta sección
INNOVACIONES. El programa habitacional otorga crédito con monto máximo de G. 792 millones.
PAGO TOTAL. El Estado asumirá un compromiso millonario para hacer realidad el tren de cercanías.
SUBSIDIOS. El acuerdo prevé compensaciones operativas para garantizar rentabilidad del plan.
INFORME. Boletín estadístico revela el aumento sostenido de la presión en cajas jubilatorias.
ANÁLISIS. La superintendenta de Jubilaciones, Griselda Figueredo, explica sobre la problemática.
CONTROL. Dispuso que uso del herbicida clomazone quede sujeto a receta agronómica.