17 sept 2026

Futuro espacial: La NASA y Blue Origin iniciarán este año la construcción de una base en la Luna

La NASA prevé enviar a la Luna, entre septiembre y noviembre, un alunizador no tripulado de Blue Origin para comenzar a asentar los cimientos de la futura base lunar, y le seguirán dos misiones similares programadas para antes de que finalice 2026, informó este martes la agencia espacial estadounidense.

NASA Administrator Jared Isaacman Holds News Conference On Plans For Moon Base

Maquetas de vehículos de exploración lunar, incluyendo (de izquierda a derecha) el módulo de aterrizaje lunar Mark 1 de Blue Origin, el rover lunar tripulado Astrolab, el rover Pegasus del Puesto Avanzado Lunar y la nave Firefly Elytra Dark, se exhiben en una rueda de prensa, donde divulgaron planes para establecer una presencia permanente en la superficie lunar en la sede de la NASA, el 26 de mayo de 2026 en Washington DC, EEUU.

Foto: Chip Somodevilla (AFP).

La nave elegida para la primera misión es el módulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, diseñado por la empresa espacial de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, según explicó en una rueda de prensa en Washington el administrador de la NASA, Jared Isaacman.

Denominada ‘Moon Base One’, será la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia y se dirigirá a la cresta del cráter de Shackleton, en el polo Sur de la Luna.

“Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo de la misión es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano”, explicó Isaacman.

Lea más: China envía un astronauta al espacio para un año en su camino a la Luna

El segundo lanzamiento, programado para finales de 2026, enviará al satélite terrestre un aterrizador diseñado por la empresa estadounidense Astrobotic Technology, y transportará más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver, a la superficie lunar.

Mientras que el tercer aterrizador correrá a cargo de Intuitive Machines e investigará los orígenes de las anomalías magnéticas de la Luna.

Los tres lanzamientos no tripulados se enmarcan en la fase inicial de la construcción de la base lunar, que prevé el traslado de más de 4 toneladas de material de carga a la Luna repartidos en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.

NASA Administrator Jared Isaacman Holds News Conference On Plans For Moon Base

Carlos García-Galán (a la izquierda), director ejecutivo del Programa de la Base Lunar de la NASA, presenta animaciones conceptuales del módulo de aterrizaje lunar de Blue Origin en una rueda de prensa con el administrador Jared Isaacman (segundo por la izquierda) y la administradora asociada interina de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración, Lori Glaze, en la sede de la NASA, el 26 de mayo de 2026 en Washington DC, EEUU.

Foto: Chip Somodevilla (AFP).

La NASA anunció el pasado marzo un ambicioso plan para construir una base en el polo Sur de la Luna en los próximos años, una zona con regiones en sombra permanente que permiten la presencia de hielo, lo que facilitará la estancia permanente de astronautas en su superficie.

“Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente”, dijo el científico español Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base.

La segunda etapa de su construcción abarca entre 2029 y 2032 y prevé 27 lanzamientos y 24 alunizajes, además del traslado de 60 toneladas de material, que permitan establecer la infraestructura inicial de la base, con misiones tripuladas semestrales.

Sepa más: Artemis II hace historia con el regreso humano a la órbita lunar en más de medio siglo

La tercera será la definitiva, con 29 despegues y 28 alunizajes con capacidad para transportar 150 toneladas, y la presencia continua de humanos en la Luna.

“Vamos a tener constelaciones de satélites que permitirán la comunicación, la navegación, el apuntamiento y la observación. Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones”, agregó el científico español.

El clima extremo será uno de los principales desafíos que afrontarán los habitantes de la base, ya que el satélite puede alcanzar temperaturas de hasta 120 centígrados durante el día -que se prolonga por dos semanas terrestres- y descender por debajo de los -120 grados centígrados durante la noche, de igual duración.

La generación de electricidad es otra de las complicaciones, aunque García Galán precisó que prevén emplear la energía solar y nuclear para ello.

“Prevemos una capacidad de generación de energía de entre 2 y 15 kilovatios, pudiendo alcanzar hasta los 20 kilovatios en el caso de utilizar un sistema nuclear, junto con una capacidad de almacenamiento de cientos de kilovatios/hora”, explicó.

Fuente: EFE.

Más contenido de esta sección
Los precios del petróleo cerraron con una leve baja el jueves ante la previsión del mercado de que Arabia Saudita mejore el ritmo de exportaciones de crudo pese a los ataques hutíes contra sus infraestructuras.
Fuerzas federales y locales detuvieron este jueves en el estado mexicano de Michoacán (oeste) a Manuel Alejandro Rendón Aguilar, alias El Señor de la T, presunto coordinador regional del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien está relacionado con delitos de extorsión, secuestro, homicidio, desaparición de personas y narcomenudeo.
Una turista argentina fue mordida por una serpiente durante un paseo por el Parque Nacional de Iguazú, que alberga las famosas cataratas del mismo nombre, en Foz de Yguazú, Brasil.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI por su siglas en inglés) informó sobre la captura de Emylee Thai, acusada por un megafraude de USD 142 millones en Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este miércoles con imponer grandes aranceles a Europa o incluso dejar de comerciar directamente con el bloque si Canadá es nombrada miembro especial de la Unión Europea (UE).
El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, ha defendido que cada empresa debe asumir por su cuenta “la responsabilidad” de garantizar que sus modelos de Inteligencia Artificial (IA) sean seguros, con lo que se desmarca de las propuestas para coordinar una desaceleración en el desarrollo de esta tecnología.