Éver Alejandro Ozuna López, alias Tanchi, forma parte de un clan familiar criminal junto a su hermano Fermín Manuel Ozuna López (alias Ozuna’i). Cuenta con un extenso historial delictivo y ya se había fugado de la cárcel de Concepción en 2016. Fue recapturado en el 2020, pero volvió a escaparse el pasado mes de octubre.
Ahora, fuentes de investigación de la Policía señalaron a Última Hora que Ozuna solo tendría un objetivo y que estaría relacionado a perpetrar un crimen.
Además, indicaron que para concretar su fuga de la Penitenciaría Martín Mendoza, ubicada en Emboscada, se habría pagado sumas millonarias de dinero. Incluso los investigadores apuntan a una posible complicidad de funcionarios penitenciarios.
De acuerdo con la información de los investigadores, detrás de todo esto estaría un narcotraficante cuya zona de influencia sería Capitán Bado, Ambambay.
Amenazas en Concepción
En la zona donde operaba Éver Ozuna, hay dos amenazas latentes: La más reciente fue divulgada por la diputada por Concepción, Virina Villanueva, quien alertó sobre una amenaza contra su vida.
La legisladora recibió un audio de WhatsApp en el que la amenazaban. No es la primera vez que denuncia este tipo de situaciones y actualmente teme por su vida y la de su familia.
Otra situación de riesgo, de público conocimiento, afecta al ex director de la Penitenciaría Regional de Concepción Donofredo Torres, quien estuvo al frente del penal entre el 2020 y 2023.
El 16 de diciembre del 2022, la fiscala Alicia Sapriza, entonces agente de Crimen Organizado y actualmente fiscala adjunta, alertó al ministro de Justicia sobre las intenciones de un interno de atentar contra la vida del entonces director del establecimiento penitenciario.
La advertencia se basó en información de inteligencia y fue comunicada a las autoridades para que se tomaran las medidas de precaución necesarias y se resguardarán la vida y la integridad física de Torres.
Primera sentencia
El largo historial de crímenes y delitos de Éver Ozuna comenzó hace 20 años, cuando solo era un adolescente. Se presume que el territorio en el que operaba junto a su grupo se extendía entre Amambay y Concepción, desde Yby Yaú hasta la zona del cerro Memby.
Su primera condena por posesión y tráfico de marihuana fue en el 2013. Un año antes, ya había cometido hechos de robo agravado y otros delitos.
El 4 de enero del 2014, cuando cumplía su primera condena en la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, protagonizó un ataque armado dentro del establecimiento penitenciario.
Ozuna ingresó a la planta alta de uno de los pabellones de la cárcel y, teniendo un arma de fuego, asesinó al interno Emiliano Rojas Giménez, señalado como sicario del Primeiro Comando da Capital (PCC), que atentó contra el ex senador Robert Acevedo.
También hizo disparos contra Luis Fleitas Recalde, quien terminó perdiendo una pierna.
Primera fuga y recaptura
Luego del atentado en plena cárcel de PJC, Éver Ozuna, fue traslado al penal de Concepción, donde dos años más tarde, en octubre del 2016, logró fugarse acompañado de tres reclusos: Un brasileño, un ecuatoriano y un alemán.
Ese año, nuevamente habría cometido un asesinato estando afuera, según datos de la Policía Nacional.
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Entre los años 2018 y el 2019, operó en la zona de Capitán Bado, perpetrando secuestros, extorsiones, homicidios, abigeatos y privación de libertad, además de cultivar marihuana.
El grupo que integraba mantuvo en zozobra la región, tras una seguidilla de delitos.
Se le atribuyó un secuestro exprés el 12 de noviembre de 2019, cuando su grupo irrumpió en la estancia Virgen de Caacupé, propiedad de Roberto Carlito Perotti, ubicada en Capitán Bado.
Encapuchados, entre ellos Ozuna y otras personas, tomaron como rehenes a la familia y exigieron un rescate de USD 100.000. Finalmente, las víctimas lograron convencer de bajar a USD 15.000 y así los liberaron.
Los agentes del grupo Halcón, Fénix y Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) lograron recapturar al peligroso Ozuna el 17 de diciembre del 2020 en Yby Yaú, Departamento de Concepción, durante el operativo Sapucái, donde –tras un enfrentamiento– fallecieron tres personas miembros del grupo criminal.
Desde Antisecuestros de la Policía, corroboraron que él estaba detrás de varios secuestros exprés en la zona de Capitán Bado y Sapucái, incluso, coaccionando a ganaderos.
Además, la banda criminal de Ozuna estaba vinculada al clan del narcotraficante brasileño Jarvis Chimenes Pavão, y se cree que Tanchi sería su jefe de sicarios.
Se pudo armar la historia que, tras la extradición al Brasil del capo narco, el clan Ozuna empezó a operar más fuerte y se dedicaba fuertemente a las extorsiones y hasta se lo vinculó en un momento con dar apoyo al EPP.
Una vez recapturado, llamativamente fue puesto en el mismo penal del que se fugó, que es el de Concepción. Ya para ese entonces, Ozuna lideró desde la cárcel una serie de extorsiones carcelarias, según datos de Antisecuestro de la Policía e inteligencia penitenciaria.
Por eso, entre el 2023 y el 2024, fue trasladado al sector de máxima seguridad de Emboscada, ya que tenía planes de fugarse nuevamente del penal de Concepción.
Serie de condenas en su contra
Éver Ozuna nuevamente fue condenado en setiembre del 2024 a 23 años de cárcel, más 5 de medidas de seguridad por las extorsiones, secuestros y otros delitos comprados en el operativo Sapucái.
Fue sentenciado también en marzo del 2025 a 10 años de cárcel por asociación criminal y tenencia sin autorización de drogas peligrosas por los jueces María Dos Santos, Darío Estigarribia y Félix González.
Se comprobó que el clan Ozuna se dedicaba desde hace tiempo al cultivo y comercialización de la marihuana, como también a asaltos, homicidios, abigeatos, secuestros, así como otros atentados.
La cuarta condena en contra de Éver Alejandro se dictó en junio de este año. Tiene una sentencia de 25 años de cárcel por homicidio el doloso y tentativa de homicidio que cometió en la cárcel de Pedro Juan en el 2014.