“Ore Ru yvágape reiméva, toñembojeroviákena nde réra”, pronunció el Papa, seguidamente, se alejó un poco del micrófono y se oyó a la multitud orando.
Mientras Bergoglio rezaba en guaraní, se realizaba el operativo para la distribución de la sagrada eucaristía.
El papa Francisco está familiarizado con el guaraní, ya que compartía en Argentina con una comunidad de paraguayos de la Villa 21, Barracas, donde asistía a la parroquia de la Virgen de Caacupé.
El guaraní, junto con el castellano, son los idiomas oficiales del Paraguay, de acuerdo a la Constitución Nacional de 1992.
Desde la organización se realizó una intensa campaña para que paraguayos y extranjeros memoricen el Padre Nuestro en el idioma nativo. En audios y en forma escrita se facilitaba su traducción, en tanto que en varias celebraciones eucarísticas ya se ensayaba la oración en guaraní.
La misa inició después de las 10.30. Al llegar al Santuario, el Papa regaló una rosa blanca a la Virgen de Caacupé.
Desde el Hospital Niños de Acosta Ñu llegó a Kurusu Peregrino en automóvil. Desde allí se trasladó hasta el Santuario en el papamóvil, y a lo largo de los 6 km los feligreses lo saludaban conmovidos.