Que el Ministerio del Interior haya confirmado que hoy 1.000 policías enfrentan juicios ante la Justicia Policial, revela un “fracaso estructural”, según la abogada Diana Vargas, y un “problema de corrupción en el sistema en la instrucción”, de acuerdo con el senador Rafael Filizzola.
Recientemente, el viceministro de Seguridad Interna, Óscar Pereira, del Ministerio del Interior, asintió la cifra de 1.000 procesados y que en en los últimos dos años 400 agentes fueron dados de baja por faltas graves.
Incluso, apuntó a que todas las denuncias se investigan bajo el lema de “impunidad cero”.
Rafael Filizzola –ex ministro del Interior– expuso varias irregularidades. Primero, que más allá de fortalecer Asuntos Internos y de la Justicia Policial, el problema serio “es la masificación de la carrera policial”.
“La decisión de que ingresen 5.000 policías por año es una problemática porque la institución solo estaba preparada para 1.000 al año y ahora se quintuplica eso”.
Y ya era luego deficiente el proceso de formación profesional con esos mil al año y ahora sería peor.
El segundo problema está en acortar la duración de los cursos, que deja con problemas la calidad de aprendizaje.
“En el último ingreso, una cantidad importante de varones no pasó el curso y bajaron la escala. Si no pasás la prueba, no sos apto y están formando efectivos no aptos”, lamentó.
Y el problema más serio, precisó: “Una corrupción en el sistema en la institución”. “Se prioriza a personas con antecedentes. Se le relegó a uno con foja de servicio impecable y se ascendió a un vinculado a Lalo Gomes y otro a cargo de Interpol cuando se levantó el código rojo de la esposa de Sebastián Marset”, dijo.
“Si los más altos mandos están con antecedentes, ¿qué se espera de los demás que están ingresando?”, dijo.
“POLICÍAS SIN FORMACIÓN REAL”. Diana Vargas, ex directora de DDHH del Ministerio del Interior, sostuvo que mil policías en juicios revela un “fracaso estructural”.
“Si de 5.000 aspirantes, el 20% termina fuera por faltas, el problema no está en el castigo final, sino en el diseño del filtro, la formación y el modelo institucional”, explicó.
Entendió que eso se agrava cuando el periodo de formación inicial se reduce de dos años a apenas siete meses en el Colegio de Policías, cuando hay denuncias de corrupción y discriminación en exámenes de ingreso, con mujeres excluidas y varones admitidos sin idoneidad.
“Se está poniendo en la calle a personal armado sin formación suficiente, sin doctrina de DDHH, sin control civil real y bajo mandos que toleran y encubren abusos”, finalizó.
¿OLVIDARON SUS DICHOS? Era agosto del 2023 cuando el presidente de la República Santiago Peña ratificó su compromiso de no tolerar la corrupción dentro de las filas policiales. Uno de sus pedidos a las autoridades era “tolerancia cero” ante hechos irregulares que involucran a efectivos de la Policía Nacional.
Así también, lo dijo el ministro del Interior, Enrique Riera, quien se responsabilizó públicamente en que “no habrá impunidad para nadie”.
Sin embargo, un año después aparecía condecorado por la Policía el ex comisario Hermes García, condenado dos veces por hechos de corrupción por enriquecerse a costa del Estado y de la Cooperativa 8 de Marzo.
También, a finales del año pasado, el Senado aprobó los ascensos a 34 policías, pese a que la oposición cuestionó a 11 uniformados que cuentan con antecedentes judiciales, algunos de ellos con supuestos vínculos con Eulalio Lalo Gomes y Sebastián Marset.
Sin acordarse de sus palabras, el mismo presidente Peña firmó los ascensos y presidió la ceremonia y entrega de condecoraciones a comisarios generales directores y comisarios generales inspectores. Estuvo acompañado del ministro del Interior, Enrique Riera.
Si los más altos mandos tienen antecedentes, ¿qué se espera de los demás que están ingresando?
Rafael Filizzola,
ex ministro del Interior.