09 sept 2026

Extinción de especies marinas tiene un grave efecto, más allá de su pérdida

La megafauna marina, desde tiburones a ballenas o tortugas, desempeña una variedad de papeles importantes en los ecosistemas, por lo que la extinción de sus especies amenazadas tendría efectos catastróficos.

especies marinas.jpg

El estudio analiza la riqueza funcional de la megafauna marina y los efectos en ella de su extinción.

Foto: diarioabierto.es.

Un estudio publicado por la revista Sciences Advances, firmado por un grupo internacional que encabeza la bióloga de la Universidad de Swansea (Reino Unido) Catalina Pimiento, analiza la riqueza funcional de la megafauna marina y los efectos en ella de su extinción.

La bióloga explica que los animales tienen una extensa variedad de papeles en un ecosistema, desde transportar nutrientes hasta controlar cadenas alimenticias, y la riqueza funcional mide esos cometidos en un espacio delimitado.

Leé más: La crisis climática podría desplazar a especies marinas a zonas más profundas

El equipo desarrolló un índice, denominado Fuse, para medir la “importancia” de las especies para el mantenimiento de la diversidad funcional y su grado de peligro de extinción.

Así, la especies que juegan roles raros son “muy importantes” -agrega Pimiento- como la tortuga verde, que es la única que come pastos marinos y está aislada en un espacio muy concreto, por lo que si se pierde ninguna otra especie puede reemplazarla.

Dicho índice puede servir para ayudar a los administradores de recursos y a los conservacionistas a dar cuenta de la gama de contribuciones que las especies hacen a las comunidades y a los ecosistemas.

Nota relacionada: Científicos identifican cerca de 200.000 especies de virus marinos

Hoy en día, se considera que un tercio de la megafauna marina está en peligro de extinción y los científicos no están seguros de cómo cambiarían los ecosistemas marinos mundiales si desaparecieran sus principales protagonistas.

Para entender mejor las consecuencias de estas pérdidas inminentes, los autores compilaron un conjunto de datos basados en los rasgos de toda la megafauna marina viviente conocida (334 especies).

Los expertos realizaron diversas simulaciones y los datos indican que si los actuales patrones se mantienen, en los próximos cien años se podrían perder, de media, un 18% de las especies de la megafauna marina, lo que se traduciría en una pérdida del 11% de las funciones ecológicas.

Te puede interesar: Tiburones y rayas en peligro de extinción serán protegidos

Además, si de todas las especies de la megafauna marina que figuran como amenazadas en la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), un 40%, desaparecieran, se podría perder el 48% de la riqueza funcional en los mares de manera global y un 70% en los polos.

Pimiento agrega que esta pérdida de las funciones que realizan esa especies es más alta que la pérdida misma de los animales, “eso quiere decir que las especies que están en peligro juegan papeles muy importantes en los ecosistemas y su extinción tendría efectos catastróficos”.

La bióloga indicó que no se puede seguir manteniendo ese statu quo y aunque “aún estamos a tiempo de cambiar el curso de las cosas”, para ello hay que cambiar nuestra relación con los océanos y actuar “masiva y rápidamente”.

Más contenido de esta sección
Dos orangutanes, una madre y su pequeño, fueron rescatados del humo de los incendios que arrasan la isla de Borneo, en Indonesia, anunciaron este jueves las autoridades locales.
Un jugador argentino de fútbol rindió un homenaje a la mascota del club tras anotar un gol. El gato tenía una particular característica que lo hacía especial.
Barlo, el gato que se volvió viral al ser uno más de los tripulantes del Cañonero Paraguay, es una de las figuras que atraen las miradas de los pobladores de Itapúa.
En las últimas décadas, los cazadores furtivos han capturado y vendido ilegalmente cientos de miles de loros silvestres de las selvas mexicanas y, pese a las leyes internacionales de protección de la vida silvestre, este comercio ilegal sigue siendo su mayor amenaza, más que la deforestación y la expansión agrícola.
Dogue, la versión dedicada a los perros y las mascotas de celebridades de la reconocida revista Vogue, dedicó días pasados su tapa a Sansa, la sencilla y encantadora compañera de cuatro patas de Bad Bunny. Posó en fotografías de una cena especial junto al artista puertorriqueño.
Un tierno registro obtenido mediante cámaras trampa mostró a Apepú, una hembra de yaguareté identificada por primera vez en 2016, junto a uno de los cachorros de su segunda camada en el Parque Nacional Iguazú, en Argentina.