La Policía Nacional detuvo este miércoles a Andrés Pintos Venialgo, de 59 años, quien contaba con orden de captura y había sido declarado rebelde en la causa por el asalto a la sucursal del banco Itaú, en Katueté, Departamento de Canindeyú.
Se trata del explosivista sospechoso de haber participado en el atraco, ocurrido en el Departamento de Canindeyú. El hombre se presentó a las 07:00 en la Oficina de Guardia de la Comisaría 8ª de Minga Guazú, acompañado de su abogado, Christian Daniel Vargas.
La orden de captura fue emitida por el Juzgado Penal de Garantías Nº 3 de Katueté, en el marco de la causa 878/2025, firmada el 10 de noviembre por la jueza Ilda Rosa Acosta.
Pintos Venialgo está procesado por el supuesto hecho punible de robo agravado y es considerado una pieza clave en la provisión de explosivos utilizados en el atraco.
Días atrás, una comitiva fiscal y policial allanó su vivienda en Minga Guazú, pero no lo encontraron. Su pareja informó entonces que el hombre no volvió al domicilio desde que el caso tomó estado público.
Durante la inspección, los investigadores no hallaron explosivos, pero incautaron documentos que podrían tener valor probatorio.
Pintos Venialgo trabaja como experto en explosivos en la empresa Cantera Petters SA, con sede en Minga Guazú y propiedad de Deivid Petter de Souza, también imputado.
Según la Fiscalía, desde esa firma habrían salido las dinamitas en gel utilizadas en el golpe al banco Itaú del 30 de octubre, donde los asaltantes se llevaron unos G. 3.000 millones en dólares americanos. Los números de serie de los explosivos incautados en la escena del crimen coinciden con los adquiridos por la cantera.
Hasta ahora, los detenidos en la causa son Diego Hernán Portillo Sugastti, Antolín Algarín Domínguez y Hernán David Núñez Vera.