Aclaraciones. El deceso de un anestesiólogo por sobredosis supuestamente causada por fentanilo abre varias aristas que deben ser indagadas.
La doctora Rosanna González, referente del Sinamed, señala que es importante conocer cuándo empezó la persona con la adicción, no solo en este caso, sino en los que pudieran ir apareciendo.
“Se tiene que analizar en qué momento se produjo esta adicción. Hablo a nivel general. Si fue durante el colegio, durante la facultad, la residencia médica o en el ejercicio de la carrera. Acá se tiene que profundizar este estudio para ver los factores de riesgo”.
González señaló que los médicos cuentan con factores desencadenantes al estar sometidos al estrés bastante intenso en su trabajo. La gran cantidad de pacientes que reciben a diario, saber si cuentan o no con la cantidad suficiente de camas para ubicarlos son algunos de los factores con los que deben lidiar en su trabajo.
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A todo lo señalado suman las condiciones de infraestructura donde va a realizarse el procedimiento, si cuentan con instrumentales y equipos, además de medicamentos e insumos necesarios.
La suma de todos estos factores que no son cumplidos en cada día, pueden generar un estrés que pudo haberse evitado, describe la dirigente gremial del Sinamed.
Sin embargo, señala que ello no puede justificar jamás el hecho de que los profesionales de la salud, más que el resto de la población, recurran a sustancias ilícitas.
Además, recalca que los médicos conocen mejor que cualquier persona las consecuencias que puede traer consigo el consumo y la adicción a las sustancias.
Medidas que deberían llevarse adelante
El viceministro de Salud, Saúl Recalde, había dicho que él mismo conocía casos de profesionales de la salud con problemas de adicción a las sustancias ilícitas.
Ante esta realidad, la referente del Sinamed señala que urge contar con una normativa de cómo actuar para la identificación de los casos específicos.
De esta manera, será evitada la generalización de los trabajadores de la salud, tal como expresaron varios en comentarios de redes sociales.
“Los comentarios que de repente nosotros leemos de parte de la población es que todos somos unos drogadictos, todos somos negligentes. No, no es así. No vamos a tapar tampoco la realidad, lo que queremos es que responsablemente se identifiquen los casos y no que se les eche”.
La recomendación que da como representante gremial de los médicos es que la persona con el problema de la adicción sea separada del cargo de manera provisoria. “Porque eso sí vamos a defender como gremio”.
Los pasos que deben seguirse, dice González, es que el profesional sea separado provisoriamente del cargo o la función que cumple. Mientras dure el tiempo de separación, el o la funcionaria afectada debe recibir un tratamiento para su rehabilitación como cualquier otra persona. Esto debe posibilitar su reinserción al trabajo. En caso de reincidencia, podría plantearse la cesación de las funciones de dicho profesional.
“Acá lo que no podemos caer es en normativas que de repente también violen los derechos. Con eso, no estamos diciendo que queremos que permanezcan. Se identifica, se separa, se rehabilita y se reinserta. Pero hay que analizar bien cómo se va a hacer lo que tiene que ver con los controles. Si se va a hacer aleatoriamente”.
Indagó, además, si ello estará enfocado en algunos grupos que están más expuestos en las áreas críticas, anestesiología, psiquiatría, si esto va a ser más controlado.
González insiste en que actualmente no existe forma de saber cómo actuar en estos casos y es necesario contar con un protocolo. “Nosotros exigimos eso”, dice sobre el pedido del gremio.
Menciona también que la normativa debe tomar la prevención desde la misma facultad. En la casa de estudio no puede permitirse que una persona con una adicción no controlada pueda terminar sus estudios y luego ejerza como médico. Menos aún entrar al sistema.
“En eso ponemos en riesgo la vida del paciente, está en riesgo la propia persona, que va a encontrando otra vez un factor altamente desencadenante o que empeore esto, donde también las drogas podrían estar a disposición”, describió.
Recordó que es necesario realizar una revisión del actual régimen que vienen soportando los médicos en formación. En varios casos han sido denunciados maltratos y otras situaciones.
“Si existen estas denuncias, que existen actualmente, esto se debe eliminar. No se puede permitir ningún tipo de maltrato ni en la residencia, ni en la facultad, ni siendo médico de plaza”, enfatizó.