Reinaldo Suárez, padre de Tobías, se encadenó ayer frente al Laboratorio Forense del Ministerio Público para exigir los resultados periciales atrasados desde hace tres meses tras la muerte de su hijo en San Lorenzo. El hombre denuncia negligencia fiscal y presuntas irregularidades en la Municipalidad de San Lorenzo, y mantiene una vigilia indefinida hasta obtener respuestas.
“Estoy muerto en vida”, afirmó Reinaldo, tras la tragedia registrada el pasado 13 de febrero en San Lorenzo, cuando el menor fue arrastrado por un raudal en la zona conocida como “la garganta del diablo”.
El hombre denuncia que la Fiscalía había prometido los informes en un plazo de un mes, pero hasta la fecha no se han emitido conclusiones.
“Dijeron que me iban a dar en un mes (resultados de las pericias), ya pasaron tres meses; si era el hijo de un senador, o un diputado u otros millonarios, esta pericia ya iba a salir en seis días”, reclamó indignado. Asimismo, apuntó contra el intendente de San Lorenzo, Felipe Felipito Salomón, por adjudicar a la empresa Pereira Talman un contrato de G. 3.000 millones. El padre sostiene que la firma posee antecedentes de obras inconclusas, señalando negligencia y posible corrupción en la gestión municipal.
“Felipito le premió haciéndole ganar de vuelta otra licitación a este irresponsable que nunca terminó una obra. Esto es una burla”, afirmó.
Por último, señaló que vive con temor por su seguridad, alegando sentirse perseguido tras sus denuncias contra autoridades políticas.